miércoles, 14 de agosto de 2013

EL RETABLO QUE NO RELUCE



La fotografía que encabeza la entrada es el único retablo cerámico que adorna la fachada del futuro Museo de la Cerámica y reproduce a Santa Ana enseñando a leer a la Virgen según un cuadro de Murillo que en la actualidad podemos contemplar en el madrileño Museo del Prado. La fotografía es reciente y, pese a que la apertura del museo la anuncian como inminente, podrán comprobar como cuelga un cable que presumiblemente alimentaba eléctricamente al farol. Ya hemos denunciado en este blog el deplorable estado que presenta la fachada de tan emblemático edificio, pese a que las obras están recepcionadas y ya debería de estar abierto el centro. El maltrato a la cerámica, eje principal del museo y elemento fundamental en la historia de Triana, es evidente tal y como lo demuestra  el estado de abandono del único retablo que luce (¿?) en el exterior.

Está claro que  otros centros cerámicos de menor importancia que Triana han conseguido mucho antes, incluso con presupuestos menores y menor apoyo institucional que este, engrandecer esta seña de identidad que parece clave en el futuro desarrollo turístico. Una inversión de más de 4 millones de euros, según lo declarado, no es una cuestión baladí, más aún con la que está cayendo, y no es admisible que ningún responsable político de la cara ante el desastroso estado en que en la actualidad se encuentra la fachada del edificio –el interior es un misterio aún- y el injustificado y misterioso retraso que está sufriendo la apertura.

Y mientras que nuestros políticos se cachondean de nosotros declarando fechas de apertura para el Centro Cerámico que nunca se cumplen, Santa Ana, a oscuras,  enseña a leer pacientemente a su hija y, al ritmo que vamos, a buen seguro que le dará tiempo de licenciarla en Derecho antes que  inaugure el museo.

José Luis Jiménez

2 comentarios:

  1. ¿Será una alegría para año con dígitos tan inquietantes? De septiembre a diciembre sólo cuatro meses. Habría que correr mucho a la vista de todo lo que hay pendiente para que parezca la fachada de un museo de cerámica. Y hay que imaginar que el contenido no se monta en un plis-plas. A Triana cuando no la ataca el desdén lo hace la crisis; lo peor son ambas cosas juntas.

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  2. Este retablo de Santa Ana, con el detalle de la forja, es un buen reclamo del edificio y por tanto no puede estar en el estado que se encuentra en la actualidad. Si el museo llegara a abrir en este estado es para formar un escándalo mayúsculo.

    De la fecha de apertura, Ángel, mejor no hablar. Tiempo y dinero no le han faltado a este proyecto así que achacaremos al desdén de los gobernantes.

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