viernes, 3 de mayo de 2013

VEO VEO: GRACIAS, ALEMANIA



A veces, mirar el fútbol nos puede servir para ver de otra manera la realidad que nos rodea. No, no me refiero a quedarse casi dos horas viendo un partido, ni mucho menos a tragarse esos programas especiales que organizan para los eventos llamados importantes, los que comienzan a las ocho de la tarde y terminan a medianoche. No pretendo criticar el fútbol, me encanta verlo y disfruté como con pocas cosas cuando lo jugaba. Lo que me gustaría es tomar el fútbol como referencia, como símbolo para analizar cosillas cotidianas que se me vienen a la cabeza. Algunos pensarán que el fútbol no es tan importante, bueno, eso depende de cómo se mire, ¿os habéis percatado cuánto ocupa la sección de deportes en las noticias? Cada día más tiempo y sólo existe un deporte, salvo que esa semana, cosa extraña, no haya ningún partido de fútbol. Por otra parte, nuestros gobernantes sacan pecho y presumen de lo bien que marcha el país si ganamos muchos campeonatos internacionales y muchas medallas olímpicas.

  
El fútbol ya no es un juego de hombres ya no se toma Soberano, y a por todas en unos bares en blanco y negro cargados de humos celtas y ducados, ahora el fútbol es  en colores, la chispa de la vida, es de Coca-Cola, del fair play, de chavales y chavalas, que todos tienen cabida en el mercado y las dos grandes marcas de prendas deportivas cambian las camisetas y los eternos colores de los equipos cada año, mercadotecnia lo llaman, estrategias de venta, y aparecen camisetas de todos los colores, incluido el rosa, para que las puedan llevar las más femeninas, o es que no estamos en democracia, señores. Sentir el fútbol es una pasión y tiene un precio que debes pagar, ¿algún problema? Para eso están las tarjetas de crédito, no te preocupes.


Tomemos para analizar los dos partidos más recientes. El martes, comenzó la debacle nacional, un equipo español perdió contra un equipo alemán la semifinal de la championlí (no se asuste usted que todavía no es cosa de chinos, pero debe faltar poco, es una forma de abreviar eso de la Champion League). Oiga, ¿tan importante es eso? Imagínese, ya no hay guerras en Europa, de alguna manera tendremos que saber que país es el más fuerte. ¿Lo del Mercado Común, entonces, no es compartir y cosas así? Que va, alguien tiene que mandar, está en la sangre misma de los hombres, unos dominan y otros son aplastados, ley de vida, está escrito por ahí, no sé donde, tú ya sabes, no me acuerdo ahora, pero es ley de vida.


Pues sí, nos estábamos jugando reinar en Europa, conquistar el viejo continente y el equipo de la capital no consiguió la hazaña, el milagro, el pueblo se volcó, pero de nada sirvió, una noche triste, trágica, pero nos queda el magnífico comportamiento de la afición y la lucha de unos jugadores entregados. Toda la crítica y la mala leche que da una derrota es vertida por los comentaristas futbolísticos sobre un entrenador: es portugués, es un chulo (ahora, antes lo calificaban de sabio) y se quiere ir. A la mañana siguiente en una tertulia política de radionacionaldeespaña, la radio de todos (los que viven en Madrid y sus alrededores, más algún catalán que se cuela), uno de los participantes, que debió pasar mala noche dice: “…hay dos tipos de aficionados al fútbol: los madridistas y los envidiosos”. Dicho así suena a verdad indiscutible, fundamentalismo puro, pero estos comentarios me sirven para apuntalar una peregrina y absurda idea: parece que el sur no forma parte de nuestro país. Este razonamiento me viene a la cabeza cuando escucho las noticias del tiempo: “Llueve en toda España”, eso significa que se mojan de Despeñaperros para arriba, “Mañana llega una ola de calor a España”, no preocuparse, nosotros seguimos a 46 gradazos desde hace una semana, pero en Toledo van a llegar a 36ºC y en Logroño a 35ºC. Con el fútbol pasa lo mismo, cuando el Sevilla FC gana dos campeonatos de Europa, nos lo pintan como dos campeonatos descafeinados, hechos para segundones, esos triunfos tienen poco mérito, pero a los pocos años es un equipo de Madrid el que lo gana y, ¡ay, amigos!, esto sí que es un exitazo, será que se ha revalorizado, quien sabe.

Ayer miércoles jugó y perdió el otro equipo,  ¿podemos decir otro equipo español?, el calificativo no está fácil, ¿ser barcelonista es ser catalán?, ¿puede un español ser barcelonista? A veces, preguntas mal hechas no nos llevan a sacar conclusiones, sino que sólo sirven para reliar más el embrollo, el caso es que se repite la historia, de nuevo un equipo alemán vence, como diría mi suegra: no sé pa que ves tanto fútbol, ¿no te das cuenta que todos los partidos están amañaos? Por puro morbo, mujer, porque uno nunca sabe si los compran por cuestiones políticas o se encargan de ello las casas de apuestas. Pero esta derrota duele menos en los medios de comunicación y la gente parece que anda un poco jartita de catalanes, normal, se les ve mucho el plumero, sus políticos quieren una tajada más grande de Estado o abandonan el juego y poco les importa que sigan esmayaos extremeños, gallegos, manchegos, canarios y andaluces.


¿Pero qué quieren los andaluces?, ya tienen sus fiestas y su clima magnífico, siempre están con la guasa, ellos no tienen problemas, su preocupación es si va llover en semanasanta o si pueden llevar el caballo al Rocío, les da igual la economía, ellos viven de no se sabe qué, pero la cervecita que no falte, no es un pueblo serio, por tanto, no puede aspirar a tener los mismos derechos que Madrid, que para algo somos la capital y el motor de ESPAÑA, ni que las comunidades históricas, con sus lenguas propias, sus culturas e historias menospreciadas. Que somos todos españoles, pero vamos a no mezclarnos, oiga, porque los señores bajamos al sur para veranear y descubrir tradiciones, como hicieron aquellos viajeros románticos, que sólo se fijaron en lo exótico, lo insólito, lo bárbaro, como si fuéramos animales prehistóricos guardados en un paraíso perdido. Te quieiyá por ahí… Si tu cultura y tu habla son importantes, las mías también, que t’as creío y si quiere nos ponemos a compará.     


Doy gracias a los alemanes porque no quiero estar escuchando durante los próximos veinticinco días, que si Ronaldo aún no ha decidido el tipo de peinado que llevará en la final, que si el bueno de Messi estará en plenitud de condiciones físicas y mentales, que si Sergio Ramos tiene pensado un tatuaje secreto o si Xavi recogerá la copa vestido de lagarterana. Gracias alemanes porque hay poco tiempo y muchas cosas que arreglar. Vale que el fútbol nos aporta alegría y en tiempo de crisis viene bien, es verdad que sirve para olvidar los problemas, pero es que ese olvido suele extenderse demasiado.

Gracias, Alemania, por dejarnos sin fútbol, ahora pensaremos y hablaremos de política, del paro, señalaremos a los sinvergüenzas corruptos, a los que se siguen forrando a costa del dinero de todos, recordaremos a los señores que gobiernan más allá de Despeñaperros y a los empresarios que se enriquecieron hace poco tiempo, las cifras del paro, el número de desahuciados, el desastre de nuestro sistema educativo y los recortes que estamos sufriendo en Sanidad. A nuestros gobernantes más cercanos, mejor no pedirles nada, son incapaces de pensar y actuar por sí mismos.

Rafael Martín Holgado.

3 comentarios:

  1. El callaito3/5/13 18:50

    Gracias Alemania y gracias Rafa. La "traqedia nacional" se consumó. (me refiero a la del martes). Yo escuché otra frase ese día por la noche. "En el futbol solo existen dos clases de personas:los madridistas y los mediocres". ¡Vivan los mediocres| No todo el mundo puede ir de triunfador por la vida, Dios (y mou) nos libre. Bastantes "triunfadores" hay ya por el mundo, que se van comiendo el idem, por no decir otra cosa...y los tenemos bastante cerca todos los dias. Por eso, de aqui al 25 de mayo podremos hablar y escuchar hablar de otras cosas: de libros (la Feria del Libro acaba de comenzar), de Teatro, de fiestas (el Rocio ya está aquí y TRiana tiene mucho que decir, tanto espiritual como culturalmente) etc. Es decir, hablar de Vida, no de farsa.
    Lo dicho, gracias alemanes, por permitirnos disfrutar de nuestras cosas y no tener a Madrid metío hasta en los garbanzos.

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  2. jimenezjb3/5/13 19:44

    Pues sí, Rafa, por una vez y sin que sirva de precedente habrá que dar las gracias a los alemanes. Lo peor de todo son las horas que se pegan en Canal Sur -¿La Nuestra?- hablando del Madrí y del Barça.

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  3. Rafael M.H.3/5/13 22:02

    Vaya, ya somos tres mediocres con ideas similares a este respecto, me alegra no encontrarme solo en esta difícil caminata contracorriente. Me hubiera gustado mucho más una final portuguesa e incluso italiana. Me he calentado tanto con este tema que igual hago una segunda parte para ver el estado de nuestra autonomía y el fútbol.

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