jueves, 4 de abril de 2013

5ª PARTE DE "TRIANA EL BARRIO DEL ARTE" DEL LIBRO "HELIOS GÓMEZ LA RÉVOLUTION GRAPHIQUE"





Finalización del capitulo "Triana: El Barrio del Arte" del libro "Helios Gómez La Révolution Graphique.

..
El ya referido auge de la industria cerámica trianera, a consecuencia del resurgir de las hermandades religiosas y de la Exposición Iberoamericana, así como de la gran demanda de murales cerámicos publicitarios, empleó a una gran cantidad de pintores ceramistas. Aquí es donde Helios Gómez da sus primeros pasos como pintor, sin saber a ciencia cierta la fábrica donde inició su actividad. Aunque fueron muchos los artistas gráficos trianeros de la época vamos a destacar a uno con muchos puntos en común con el nuestro: Andrés Martínez de León. Nacido un poco antes que Helios Gómez, los comienzos de Martínez de León son como pintor de cerámica, para seguir colaborando como ilustrador en la revista “Sevilla y sus fiestas primaverales”. Crea la famosa figura de “Oselito de Triana” –como arquetipo del trianero tabernario y primer personaje fijo de la historieta gráfica andaluza-. A principios de los años 30 se marcha a Madrid y a mediados de la década a Rusia donde crea “Oselito en Rusia”. Durante la Guerra Civil se alista en el ejercito republicano, y a su término, es arrestado y condenado a muerte. Finalmente es indultado y en 1945 regresa a Sevilla.  Muchas coincidencias para que no tengamos constancia documental de que se conocieran ambos artistas.

De lo que si quedó constancia fue de su relación con Rafael Laffón,  poeta criado en Triana ya que su padre fue director de la Casa de Socorro de la  calle Betis y después vecino de la cercana calle Reyes Católicos, como se desprende de la correspondencia que se conserva entre ambos artistas, sería por tanto El Altozano su lugar de encuentro. Esta plaza, ágora fundamental de Triana,  que enlaza las calles Betis, Pureza, San Jacinto (Manuel Carriedo), San Jorge y al Puente de Triana, era lugar frecuente de reuniones de toreros y artistas. “El Sol Desaparecido”, la  obra de Laffón que ilustró Helios Gómez,  es una obra  vanguardista de este poeta de la Generación del 27, cuya génesis fue aquel homenaje que el Ateneo de Sevilla le rindió al poeta cordobés Luis de Góngora y cuya idea y organización partió del humanista José María Romero Martínez, “El Niño Sabio de Triana”, médico de la trianera calle Pureza que atendía a todos los pobres del barrio y que, incluso, les pagaba las medicinas que necesitaban y que fue fusilado, por orden de Queipo de Llano, durante los primeros días de la toma de Sevilla en la Guerra Civil.  Otra suerte de Helios Gómez, que a buen seguro viviría en primera persona el ambiente literario de la mejor generación de poetas de España y que, de alguna manera,  impregnaría también su espíritu artístico

Hasta aquí esta breve exposición del barrio donde Helios Gómez respiró los primeros aires  que  le causaron  una profunda huella -incluso aquí vivió esa emoción del primer enamoramiento- y que, finalmente, como a muchísimos de los que gatearon por sus calles, lo convirtieron en artista. Desconocemos cuál es el misterio ancestral de Triana para que, con tanta facilidad, sea capaz de parir a tantos artistas. Lo que sí es evidente que aquí todo se vive con un aire propio y distinto.

La triste realidad es que, en la actualidad, Helios Gómez, como tantos artistas trianeros es un auténtico desconocido en Triana, donde se hace urgente traer una amplia exposición suya con la que resarcir a este hijo del barrio de su huida precipitada a finales de los años 20 tras aquella incomprendida exposición en El Kursaal Internacional, aquel típico café de variedades del centro de Sevilla; por tanto nunca expuso Helios Gómez en Triana.

José Luis Jiménez

2 comentarios:

  1. Dicen la gente del toro que no hay quinto malo y este artículo, quinto, no tiene desperdicio. Conforme con lo de la exposición de Helio Gómez no quiero pensar que se le adelante al barrio otra vez el Cortynglés y sus escaparates como con la de Javi Rosillo. Confirmado.

    ResponderEliminar
  2. jimenezjb5/4/13 17:54

    El personaje merece la pena y sería una lastima que no tuviéramos la oportunidad de poder disfrutar en nuestro barrio de una exposición suya. Y si la cosa se pone fea buscamos a algún fiscal para que recurra el caso.

    ResponderEliminar

*/