viernes, 1 de marzo de 2013

COLLIOURE: ANA RUIZ, HELIOS GOMEZ Y EL VIAJE FALLIDO

Placa Cerámica en homenaje a Ana Ruiz, enterrada en Collioure junto a su hijo Antonio Machado


Finalmente no pudo ser; Collioure quedará para otra ocasión. Un infortunado tropezón casero terminó con la rotura del quinto metatarsiano de mi pie izquierdo y faena final de escayola en el hospital de traumatología. Billetes de avión, hotel, coche de alquiler y sobre todo las muchas ganas de asistir a los dos actos tan trianeros que ocurrirían en la bella localidad francesa quedaron en el cajón. 
Ilustramos esta entrada con la placa que íbamos a depositar en la tumba de Ana Ruiz. Teníamos previsto un sencillo  homenaje a esta trianera, olvidada en su tierra, y que, con carácter urgente, merecería un acto de reconocimiento en Triana.
La inauguración de la Exposición de Helios Gómez y el acto de presentación del libro “Helios Gómez, la révolution graphique”,  tuvo lugar, según lo previsto en el Castillo Real de Collioure. Nuestra contribución a este libro, inicialmente editado en francés y catalán, ha consistido en un capítulo donde se presenta la Triana de  principios de siglo XX y más concretamente los primeros años de la vida de Helios¸ de 1905 a 1926. El capítulo, de título: “Triana: El Barrio del Arte”, es un repaso a los aspectos  sociales, políticos, económicos y cultural de un Barrio en plena efervescencia y en todo su esplendor artístico. Vaya mi agradecimiento a la ayuda recibida de mis amigos Emilio Jiménez Diaz, Antonio Fernández de Cachero y Ángel Vela Nieto al que le he robado  hasta datos de su libro inédito: “Triana, la otra orilla del Flamenco”.
Aprovecharemos esta entrada para mostrar una primera parte del capítulo en cuestión y en sucesivas entradas mostraremos la totalidad del contenido.

TRIANA: EL BARRIO DEL ARTE.
DEL LIBRO: HELIOS GÓMEZ, LA RÉVOLUTION GRAPHIQUE
Cuando Helios Gómez falleció su hijo Gabriel recibió, como única herencia, una pequeña maleta con las cosas personales de su padre, el resto de pertenencias, entre las que se encontraban diversos óleos y algunos manuscritos, habían sido expoliadas. Mi curiosidad llevó a preguntarle por el contenido de dicha maleta: una postal del torero trianero y  gitano Curro Puya en cuyo reverso figuraba un anuario taurino, dos libros:  “El Flamenco y los Flamencos”, de José Carlos de Luna y “Los Gitanos, el Flamenco y los Flamencos” de Rafael Lafuente, un autorretrato donde aparece  La Giralda y diversas fotografías, entre las que se encontraba una del también torero gitano y trianero “Cagancho”, eran los elementos más destacables de sus pertenencias. Por aquel entonces, ya tuve la ocasión de haber leído su corpus poético y analizar gran parte de su obra gráfica. No había ninguna duda, Helios Gómez se había impregnado totalmente de la magia y espíritu artístico de Triana a la vez que había forjado allí sus ideales revolucionarios.
Perseguimos con este capítulo difundir la singularidad de este barrio de Sevilla y para ello nos situaremos en el periodo comprendido entre 1905 y 1926, que fueron los años de vivencia del artista en Triana y, a la postre,  los años que marcaron su carácter artístico y humano. 
 
El inicio del siglo XX fue el renacimiento de la industria cerámica para Triana que no supo restablecerse tras la pérdida del comercio con América. Sin embargo la tan esperada Exposición Iberoamericana de 1929 trajo un resurgimiento económico importante para la ciudad y la creación masiva de puestos de trabajo. En esta etapa Sevilla vivió un importante movimiento social y político que tendremos la oportunidad de analizar. Triana sufrió una profunda transformación, tal vez la más importante de su historia que no se ha visto superada ni tan siquiera por la Exposición Universal de 1992. Al caserío se incorporaron numerosas casas propiedad de los industriales trianeros que estos encargan a los más afamados arquitectos de la época. A su vez se incorporan diversos edificios públicos como La Capilla del Carmen, El Colegio Reina Victoria (donde estudiaría Helios Gómez)  o El Teatro-cine Rocío entre otros muchos.
 
El único domicilio documentado de Helios Gómez y su familia en Triana fue el número 102 de la calle Castilla, calle señera del barrio, salpicada de pequeños comercios y corrales de vecinos y camino natural de comunicación con el Aljarafe, el Condado, Portugal y Castilla, de ahí su nombre.
 
El culpable fundamental de las peculiaridades de Triana es el río. El Guadalquivir fue el que, mediante su poder divisorio, engendró dos poblaciones diferenciadas: Triana en su margen derecha y Sevilla en su izquierda.  El río, a la vez que fue una de las mayores fuentes de riqueza para Triana, fue el mayor azote. Las temidas riadas se sucedían año tras año y condicionaban la forma de vida y el carácter del trianero. Es el mismo río que cuando llegan las temidas calores sirve de alivio permanente y diversión de los más jóvenes a la vez que se convierte en coprotagonista, junto con la abuela de Dios, de la fiesta más antigua de Sevilla y típica del barrio: La Velá de Santa Ana. Desde el siglo XIII es costumbre velar en el barrio a su patrona, Santa Ana, durante las vísperas de su fiesta el 26 de julio donde la iglesia permanecía abierta y un sinfín de trianeros acudía para realizar peticiones a su entrañable Santa, luciendo para ello  sus mejores galas, colgando banderas por las calles y siempre con el río de testigo. Mientras tanto Triana miraba de frente a Sevilla sin perder de vista que era su arrabal y entrada de una vasta y fértil zona.
 
(Continuará...)
 
José Luis Jiménez
 

4 comentarios:

  1. Rafael M.H.2/3/13 20:29

    Vaya, no te pierdes una, te apuntas hasta para llevar escayola, esa es lesión de futbolista caro, de los que nos hacen falta por aquí, por eso no perderemos el tiempo viendo una final para los madriles,David lleva también veinte días con un esguince. Esa placa está pidiendo a gritos un viaje a Collioure. Enhorabuena por tu escrito, el enfoque me parece de lo más acertado. Que el tiempo se te pase como un suspiro y te quites pronto ese medio difraz de picaó.

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  2. jimenezjb2/3/13 20:53

    Echaremos en falta esa final, Rafa. El disfraz... la Feria de abril puede ser un buen momento para perderlo de vista porque la semanasanta parece que la veré desde el balcón.

    Ya nos podríamos juntar en Collioure.

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  3. Elisa Santos7/3/13 11:56

    Pués si, quedó el viaje para otro momento que esperamos sea pronto.

    Cada vez que me imagino a una señora de mas de 80 años pasando por un viaje tan penoso, con la cabeza medio perdida por la edad y el castigo del sufrimiento. Cruzando la frontera en plena Cordillera Pirineaica en el mes de Enero y pensando que iba camio de su Sevilla...

    La vida, o mejor dicho las personas que ostentan el poder para controlar nuestras vidas, no son justas, y lo peor de todo es que la crueldad y las injusticias se empeñan en reaparecer una y otra vez, una y otra vez...

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  4. Si este barrio ocupara el lugar que le corresponde y se le cuidara en su medida en beneficio de Sevilla y su historia, la plazuela de Santa Ana estaría coronada con un monumento a las muy sufridas madres trianeras en la imagen y el recuerdo de Ana.
    Hubiera sido un interesante reportaje contar el viaje, José Luis. Se aplaza, y espero que por poco tiempo.
    También Helios debería volver a Triana para siempre. Y lo que podamos hacer debe quedar hecho.

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