lunes, 18 de marzo de 2013

3º PARTE DE "TRIANA EL BARRIO DEL ARTE" DEL LIBRO "HELIOS GÓMEZ LA RÉVOLUTION GRAPHIQUE"

"TRABAJADORES SIN TRABAJO" Del libro "VIVA OCTUBRE" Helios Gómez,  Bruselas, 1935.
Continuación del capitulo "Triana: El Barrio del Arte" del libro "Helios Gómez La Révolution Graphique.
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Pese a que en la  reciente bibliografía publicada acerca de nuestro artista encontramos algunos artículos controvertidos acerca de su raza gitana, el análisis de su obra pictórica y poética despeja inmediatamente la duda.  Triana, desde el siglo XV, ha sido considerada una gitanería con características diferenciadoras de otras, tal vez la mayor  España, y que de manera definitiva supuso un nuevo enriquecimiento del  mestizaje ya existente en el arrabal. Desde la ruta Europea de los Balcanes o por el Norte de África, al igual que a otros puntos de España, llegan a Triana  desarrollando sus oficios ancestrales, como la herrería, y desempeñando otros que en esos momentos eran demandados en la comarca. Así, en esta época que estamos tratando, era frecuente encontrar a gitanos trianeros ejerciendo de agricultores en la Vega de Triana, trabajando en los tejares o ladrilleras, ganándose el jornal en el puerto o ejerciendo en sus fraguas particulares, que eran multitud las que existían repartidas por todo el barrio. Los gitanos trianeros convivían en los corrales mezclándose con los no gitanos, los chiquillos compartían juegos y, los mayores, fiestas y celebraciones. Las miserias e inundaciones no distinguían a las razas y el sentido de la solidaridad se desarrolló entre gitanos y gachós.
Los gitanos de Triana nunca emplearon el terminó payo para referirse a sus convecinos de la otra raza, siendo empleado, siempre en términos amistosos y de cordialidad, el término gachó. La identificación de los gitanos con Triana es total como lo demuestra los siglos de feliz convivencia,  el gran milagro cultural de la génesis del Flamenco, la contribución al arte de la tauromaquia o la propia creación - asimilando las costumbres y sentir religioso de Triana y siguiendo la misma línea que habían trazado los negros- de una hermandad de penitencia: La Hermandad de los Gitanos.  Son la Cava de los Gitanos y la Pila de los Gitanos  dos símbolos ejemplarizantes de esta feliz convivencia.
La Cava, es el nombre primitivo de la actual Calle Pagés del Corro y forma parte, junto con la calle San Jacinto –antigua Manuel Carriedo-, de la columna vertebral del barrio. La Cava Nueva o Cava de los Gitanos era el nombre que tomaba la calle en uno de sus tramos donde habitaban en mayor número las familias gitanas y donde se sitúan los míticos  Monte Pirolo y Monte Marianillo,  pilares fundamentales en el nacimiento del Flamenco. La Cava Vieja o Cava de los Civiles es el otro tramo de la calle cuyo nombre le viene por estar establecido allí el Cuartel de la Guardia Civil. Queda aclarado así el entuerto que hemos encontrado en la bibliografía dedicada a Helios Gómez cuando se han referido a “La Cava”. 

 Con respecto a la Pila de los Gitanos, es el nombre popular que recibe la pila bautismal de la Parroquia de Santa Ana, no siendo exclusivo el uso de esta a la prole gitana y que demuestra como el gitano se adapta a las costumbres de la tierra, en este caso al bautismo. Triana siempre ha demostrado su hospitalidad y aquí todo el mundo ha sido bien acogido; no iban a ser los gitanos una excepción. Los gitanos trianeros han vivido en absoluta sintonía en este barrio, nunca renunciaron a su raza y costumbres, salvo la del nomadismo, y han dejado una profunda huella, hasta tal punto que sería inconcebible la historia de Triana sin ellos.

Continuará

José Luis Jiménez

8 comentarios:

  1. José Luís los tres últimos párrafos de tu escrito son para que la Cuatro (Tv) lo desarrollaran en la serie "Palabra de Gitano". Y eso pasó en Triana. No has mencionado la calle Evangelista, antes San Juan, centro neurálgico de la gitanería, no sé si por olvido o a posta, pero los gitanos fragüeros de esa calle se mudaron a Monte Pirolo dándole la fama a esa escombrera. Remito a ver vídeos y oir CeDes de Triana Pura. El ¡Viva la calle San Juan! y ¡Viva el Monte Pirolo! del Herejía no tiene precio. Ese trozo de calle les pertenece por historia de siglos y por derecho propio. También el trozo de calle desde San Jacinto a la Plaza de Cuba como tu bien apuntas es La Cava de los Gitanos, popularmente todo el barrio y parte del extranjero la conoce así y la calle Pagés del Corro es tan larga... que con la mitá tendría bastante. ¿Lo coges? ¿Sería mucho pedir?.... El pueblo (barrio) y sus hijos que no recuerdan su historia o solo una parte y no quieren dejar rastro de ella es que renuncian a su identidad. Y eso es sagrado.

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  2. jimenezjb25/3/13 19:13

    Antonio, he escuchado campanas que ese programa que mencionas ha levantado muchas polémicas en el mundo gitano; como no lo he visto en profundidad prefiero no opinar.
    De la calle Evangelista hemos tenido diversas tertulias y creo que eran más gitanos los callejones que tenía la calle (San Miguel tal vez el más importante).En la calle también hay documentados diversos tejares y huertas. No tengo muy claro esa mudanza que mencionas que habrá que aclarar. Estamos de acuerdo con rotular las dos Cavas, cada una con su nombre, y si quieren que dejen el nombre del teniente alcalde.

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  3. La calle San Juan y los callejones eran la misma cosa en cuanto a vecindario se refiere. Los viejos padrones lo dicen claramente y, por otra parte, es lógico. Gitanos y gachós también se encontraban en esta parte de Triana donde tampoco faltaban alfareros.
    De los Callejones -con mayúsculas- ya hemos hablado en este blog. Y creo que también hablamos del proyecto de colocar unos cuadros de azulejos con simpáticas imágenes alusivas -tipo Martínez de León- en cada esquina. Algún día se hará, lo que no sé es si lo veremos.
    Ferca, creo que lo que sugiere es que se rotule la que fue Cava de los gitanos, dejando el nombre de Pagés del Corro en el otro tramo. Sin embargo, entiendo que una Cava no es nada sin la otra: es la historia.

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  4. Como en casi todas las cosas de la vida, afortunadamente, no siempre todas las opiniones están de acuerdo, José Luís, salvo cuando hay jurdó pa dá y regalá, y unas veces las campanas repican a Gloria y otras tocan al Gori-Gori. Personalmente las únicas campanas que me gustan son las de:["La gente se arremolina/en er barrio de Triana/porque han visto a una gallina/repicando las campanas.¡Ay!, ar moro,ar moro/que mira, primo, que bien suenan/que las campanillitas de la Nochegüena"]. Lo de la cuatro(Tv) lo escribí con el hipotético ánimo de que desarrollaran en un reportaje lo de Helio -que vendía cal- y dentro de ello tus gitanos tres últimos párrafos.

    Que conste que me sé que Don Francisco,Sr. Teniente de Alcalde del Exmo. Ayuntamiento de Sevilla, en el sXIX mejoró la sanidad de mis gentes que ya pululaban por allí, y me gustaría saber también que empresa ejecutó el trabajo y agradecérselo a ambos de forma testimonial escrita aunque a toro pasado. Pero nunca es tarde... Tendré que irme a los archivos de la Casa Consistorial y ver los pliegos concursales. Prometo que lo haré.

    Creo que los trianeros han cumplido con creces agradeciéndoselo durante más de 150 años rotulando la calle con su apellido familiar. El pueblo sabio, el del día a día, el de al pie de obra, la siguió llamando Cava y después en su momento le dió los apellidos calificativos.

    Y estoy de acuerdo con Ángel en cuanto a la calle San Juan y los callejones y contigo José Luís en lo del callejón más importante, San Miguel, o más significado dentro de la gitanería para la que he querido pedir, humildemente y con el debido respeto,el primer tramo -no creo que llegue a 100 metros- de la calle Evangelista (dedicada a nadie) pero, si creéis que se debe hacer por lo grande -Cava de Los Gitanos y Cava de los Civiles haciéndole caso a la historia- y se consigue, es que me voy ar puente, me tiro desde la baranda ar río y además de cabeza haciéndo er sarto de tu tocayo, Ángel.

    Con lo de las placas de azulejos se debería de tener el sentido de la medida para no caer en una "infección" o "infestación" que después dicen que Triana es el único barrio con fiebre de amigdalitis crónica, o seáse, que está llena de placas como las amigdalas. Me lo han dicho de cachondeo, pero me lo han dicho.¡Serán envidiosos!.

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  5. jimenezjb26/3/13 15:00

    Antonio, ¿sabes tú sí al Teniente Alcalde aquel que mejoró la sanidad de los nuestros lo llamaban Curro? No lo digo por nada pero es que entonces me gusta más "Pagés del Curro"

    Y las amigdalitis, ¿serán contagiosas, Antonio? Lo digo por lo que nos gusta a nosotros hacer una placa de cerámica. El otro día pensé que para el piso que tengo en alquiler, con lo mala que está la cosa, en lugar de poner un cartel de plástico, que con el sol y la lluvia se deteriora mucho, voy a poner un cartel de cerámica pegado en la pared con el texto: SE ALQUILA ; en azul cobalto quedará bien. DIgo esto porque mi vecina lleva con el cartel puesto un par de años y ya lo ha tenido que cambiar varias veces.

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  6. Si te gusta ese nombre más que la Cava de los Calorrós y la Cava de los Ontunares lo tienes fácil. Nombras una comisión en la Tertulia El Ancla, propone la comisión la iniciativa en el distrito, te piden el informe y semblanza y ¡ya está!. Con menos gente se le puso el Don a Cecilio, además sale más económico al tener menos letras y menos trabajo, solo cambiar la o por la u.
    Con lo de la vecina creo que debías de hablar seriamente con ella -¿más placas?- y decirle que lo del plástico no sirve, que lo ponga directamente en la pared con letras andaluzas igual que rotulan las calles. Son más gordas y duran...duran..duran más que las pilas del conejo.

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  7. Anónimo20/3/14 8:32

    Dónde está exactamente el Callejón San Miguel?

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    1. jimenezjb20/3/14 13:57

      En una entrada de este blog, de fecha 19/02/2013, titulada "Los Callejones y Portugalete" -extraída del libro de Ángel Vela, "Triana, la otra orilla del Flamenco"- puede encontrar referencias y situación de este callejón. Ildelfonso Falcones en su libro "La Reina Descalza" hace una descripción de estos callejones mencionando expresamente al de San Miguel.

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