sábado, 9 de febrero de 2013

DE MONUMENTO NACIONAL A MONUMENTO EN RUINA

El "mojón" de Godzilla y el murallón "abandonado" flanquean al Puente.

En entradas anteriores ya hemos mostrado el estado lamentable- impactante tal y como nos prometió el delegado- del murallón de la calle Betis, pese a ser un elemento visual determinante de nuestro Barrio y primera impresión para el forastero que, llegado de la otra orilla, nos quiera visitar y decida dar el segundo paso: cruzar El Puente. Si la perspectiva izquierda se estropea con la falta de mantenimiento del murallón,  la derecha es para llorar con el gran mojón de Godzilla.

Oxidación, vegetación y pintadas generalizadas en el Puente,

Pero tal vez lo que más llame la atención del curioso turista sea el estado deplorable que nos ofrece el puente en si mismo. Se sorprenderán los que lean en las guías que están cruzando por un Monumento Nacional de mas de 160 años de antigüedad en cuanto observen que faltan grandes trozos de barandales y muchas perindolas de remate, que  las barandillas están decoradas con multitud de pintadas y algunas zonas de abundante vegetación, que algunos balaustres están totalmente torcidos y que la oxidación es generalizada en todos los elementos metálicos.

Faltan barandales y remates.
Todo ello sin perder de vista los dos hermosos carriles bici que le construyeron recientemente y que , además del impacto que le causan, impiden un paseo sosegado.
El mencionado turista pensará que se equivocó de puente y que seguro que será otro el considerado como Monumento Nacional ya que este no puede ser más que un monumento en ruinas.

Balaustre doblado, oxidado y pintado.
 A nuestro intrépido forastero todo le queda más claro en cuanto termina de cruzar el puente y contempla esa colección de relojes parados, como la mayoría de los sevillanos,  cada uno indicando una hora distinta; definitivamente pensará que todo es una broma y terminará preguntando por dónde se llega a Triana.

Ya nos gustaría mostrar otra imagen de nuestro Barrio pero la cámara fotográfica no engaña y, al día de hoy, esta es nuestra realidad. Y lo peor de todo es que los que gobiernan, y su oposición, andan buscando restos de sobres, apuntes de comisiones, restos de cuentas suizas o defendiéndose en los juzgados de multitud de delitos de corrupción; o sea que, con total seguridad, El Puente de Triana puede esperar sentado de su injusto empobrecimiento*.

*Expresión atribuida al yerno del Rey que vive en un palacete en Pedralbes y que tras decirla se quedó tan tranquilo.

José Luis Jiménez

            

3 comentarios:

  1. No hace mucho entré por el puente con Manolo Alés; no estaba, desde luego, como ahora y lo que más lo hería entonces eran sus pies absolutamente abandonado, por lo que le salían ramajos por todas sus intersecciones. A los pocos días el catamarán de Lipasam le hizo el pelado al cero que necesitaba. Bastó una llamada desde el distrito.
    Ahora hará falta más que una llamada. Y veremos cuando vemos a nuestro principal monumento dispuesto a recibir a los futuros visitantes del Museo de la Cerámica.
    Este es el cuento -o relato de terror- de nunca acabar y ya no sabemos qué pensar ni adonde acudir.

    ResponderEliminar
  2. jimenezjb10/2/13 0:26

    Recuerdo aquella limpieza necesaria. Ahora la reparación es más seria y necesaria. Tiene cojones que se gasten una fortuna en DOS carriles para bicicletas y ahora no tengan ni para eliminar los óxidos y las pintadas.
    Del Museo de la Cerámica tendremos que seguir hablando, de momento todo sigue igual, se siguen incumpliendo los plazos y las promesas de apertura y, si nadie lo remedia, tendremos otro proyecto impactante para Triana.

    ResponderEliminar
  3. En una próxima entrada daremos noticias del Museo de la cerámica y de otras novedades que han surgidos en estos días.
    Después del automóvil, es la bicicleta la nueva tirana de las calles. Efectivamente, no tardaron nada en la obra de los carriles que tanto afean al puente, ahora veremos a ver el tiempo que sufriremos con el estado lamentable de nuestro "Carrusel", umbral del barrio. Otro dilema.

    ResponderEliminar

*/