jueves, 13 de diciembre de 2012

EL DEDO DE RODRIGO


RANAS Y ARTESANOS


    El domingo 12 de marzo de 1995 El Correo de Andalucía publicó con mi firma un artículo con este título dentro de la sección semanal “La Cruz de San Jacinto” (junio, 1993-Junio, 1997), que a estas alturas de nuestra indignación queremos reproducir en parte, traer al ahora algunos de sus párrafos, para que veamos que nada ha cambiado en este barrio único, absurdamente, ciegamente mártir, víctima de malos políticos y buenos especuladores. Diecisiete años y parece una crónica de hoy mismo. 

    Empezaba así: “Estaban en pie de guerra, pero no he visto nunca guerreras con más ánimos, gracia y sentido de la armonía vecinal. Me vislumbraron desde el fondo del segundo patio de la casa porque allí habían montado una especie de pira de sacrificio donde sardinas y chuletas iban a ser purificadas para que pudieran alcanzar, como Dios manda, el cielo de la boca. Y como están con la mosca de una constructora-destructora tras las orejas, la recluta que estaba de servicio de cuartel me pidió que me identificara. Le dije que era gente de paz y que sólo deseaba ver la casa... No fartaría má, pase usté... Po mire usté: se llama corrá de las ranas por esto. Y me mostraron, ya todas a coro, las figuras en cerámica con la verde forma de un batracio que sirve de grifo a la fuente que adorna cada patio. ¿Quiere usté una sardinita?

    Luego de hablar de la importancia arquitectónica del edificio, del autor del proyecto y antigüedad, de que antes fue una fábrica de jabones y almacén de perfumería, me hicieron ver la dura  intimidad de algunas de las habitaciones con el techo en tenguerengue. El nuevo propietario ya había conseguido eliminar a siete de las dieciocho familias que desde siempre habían vivido allí. Pero aquellas no se movían ni con agua hirviendo.

    Y continuaba el artículo: “No estaban solas en su barricada de flores estas animosas comadres de la calle Castilla. Circula por Triana un aviso firmado por entidades del barrio denunciando el estado del corral de las Ranas, cuyos propietarios se niegan a repararlo a pesar de la existencia de una orden de ejecución dictada por el Ayuntamiento. Según se explica en el comunicado la Junta de Andalucía estaba dispuesta a comprar la casa, pero uno de los constructores que ha acabado con la mitad de los balcones de Triana, nuevo propietario de la amenazada Casa de los Artesanos, ha pujado más alto, pues tiene intención de alojar allí al cuerpo de artistas y creadores que dan vida al único centro que resta en Triana de estas características. Una jugada comercial que ha provocado el ¡basta ya a tanto expolio!, protesta a la que me uno con todas mis fuerzas. Ya está bien de atentar a las señas de identidad de uno de los lugares más singulares de Andalucía y con la paz bendita de quienes aprecian la convivencia. Triana debe ser un bien protegido y no un campo de enriquecimiento para unos avispados capitalistas que no hacen más que aprovecharse de los descuidos oficiales”.

    Y continuaba: “Ahora hace falta que dé resultado la propaganda que otro periódico le ha regalado al concejal del distrito, otorgándole los méritos de la ejecución de los trámites para que sea declarada Bien Cultural (sabemos que fue el propio alcalde, Rojas Marcos, quien visitó la casa -y sin fotógrafos- interesándose por la situación). Pues eso, que sirva para que se solvente el dilema antes de las elecciones. El Corral de las Ranas y La Casa de los Artesanos, así como otros edificios populares dignos de conservarse decentemente, deben tomarse como causas de defensa común. Se perdió el tejar de Conchita, el último de una industria que fue santo y seña laboral de este barrio durante siglos y que pudo ser aprovechado como escuela de alfarería; y ahora está en peligro de desaparición, transmutado por arte de magia negra en apartamentos para forasteros con fortuna, el que fue antiguo tejar de Joselito y que por siempre debe ser la Casa de los Artesanos”. Así acababa.

    Este artículo, como digo reproducido aquí en partes, está recogido en el libro “Triana, sitios y presencias” publicado años después. ¿Qué político visitó o se preocupó desde entonces de la protección de la casa? Nada es nuevo bajo el nublado que nos cubre... 

Ángel Vela Nieto
  

3 comentarios:

  1. Elisa Santos13/12/12 17:14

    Increible Angel, 17 años, la quinta legislatura posterior al escrito...

    Ayer leí en algún lugar un mensaje al Sr. Delegado, se hablaba de la esperanza que hace un año y medio las personas de Triana volvieron a depositar tras el cambio de dirigentes en el Distrito y su labor, el mensaje terminaba del siguiente modo:
    Sr. Curro Pérez, nos hemos quedado sin Esperanza.

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  2. La historia de los corrales se repite todos los años desde hace muchos. Los alcaldes y alcaldables llegan a los corrales, se retratan con los vecinos, prometen su conservación y bla, bla, bla. Lo de siempre, Ángel. Ya mismo veremos al actual alcalde con el delegado en el Corral de los Artesanos con la foto de rigor; como vimos hace meses al Sr. Espadas. ¿Ha aparecido en estos días para preocuparse por el expolio del retablo? La perdida de los corrales, con la consiguiente expulsión de sus vecinos, ha sido exponencial desde los años 70 hasta la actualidad. Es curioso que ahora, cuando ya nos quedan tres corrales y medio los especuladores y "ayudantes" anden campando a sus anchas como James Bond, con "Licencia para Matar",con medallas religiosas colgadas del cuello y con títulos honoríficos regalado por quién desconoce absolutamente la historia de Triana.
    Con tu permiso, Ángel, unos pequeños apuntes del Corral de las Ranas que milagrosamente se salvó de la piqueta gracias a la actuación conjunta de la Gerencia de Urbanismo y la empresa Restaura. La rehabilitación del corral ocurrió entre el 2001 y 2002 y obtuvo el premio a la mejor rehabilitación de España 2002, premio este concedido por la Asociación de Promotores y Constructores. El presupuesto publicado de la rehabilitación ascendió a la cantidad aproximada de 100 millones de pesetas, de los cuales la Gerencia aportó 10 millones. El corral data de 1918 y está situado en el número 88 de la calle Castilla. Como mandan las buenas costumbres trianeras normalmente las puertas están abiertas y se puede contemplar el patio.

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  3. Ya comentamos la pifia de Espadas con la Casa de los Artesanos. ¿Cuándo empezaremos a creer en los políticos...?
    He recordado del artículo en cuestión -si, Elisa, ya ves, 17 años- porque quería resaltar especialmente la mención al tema que tanto nos preocupa, el singular inmueble de la calle Covadonga y ya vemos desde cuando. El corral de la Rana está aquí de caso acompañante y haces muy bien, José Luis, en aportar los datos de su recuperación. También aciertas en subrayar que la casa permanece abierta para quien quiera visitarla... ¿igual que el corral de los Señoritos?, ¿que los restos de las atarazanas?, ¿que la Casa de las flores?, ¿que el corral del Cura?, ¿que el de la Encarnación...? Paremos aquí la relación. Hay un nuevo calificativo para Triana: "el barrio de las casas fantasmales".

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