sábado, 15 de diciembre de 2012

LOS DIBUJOS DE HELIOS GÓMEZ ESTÁN DE ACTUALIDAD

Dibujo de Helios Gómez publicado en Mundo Obrero en 1931.Cortesía de la A. Cultural  H. Gómez

El artista trianero de la calle Castilla mostraba en este dibujo, fechado en 1931, la situación social por la que atravesaba  el país. En Sevilla habían terminado los años de bonanza, propiciada por la Exposición Iberoamericana de 1929. Las tasas de desempleos eran altísimas y aumentaron alarmantemente las diferencias de riquezas entre los distintos  grupos sociales: los pobres cada vez eran más pobres y los ricos cada vez más ricos. La situación social desesperada radicalizó las posturas políticas y se sucedían las huelgas laborales y los incidentes y altercados callejeros. Familias enteras, sumidas en la más absoluta miseria, acudían a los comedores sociales, mientras que los restaurantes de las clases pudientes eran vigiladas por la policía para evitar el acercamiento de los más pobres.

Helios Gómez, a través de sus  ilustraciones en la prensa nacional e internacional, supo plasmar a la perfección la injusticia social de la época en la que vivió.  Sus  inicios en aquella Triana tan viva de principios del siglo XX sirvieron para que se impregnara del espíritu artístico, humanístico y solidario del Barrio. Compartió espacio y  tertulias con personajes de la talla de:
 Andrés Martínez de León, también pintor ilustrador. Socialmente comprometido y con muchos puntos en común con Helios Gómez: sus inicios como pintor de cerámica, su exilio a Madrid y a Rusia, durante la Guerra Civil combaten ambos en el bando republicano y finalmente son apresados y condenados.
José María Romero Martínez, apreciado intelectual conocido como “El Niño Sabio de Triana”, que como poeta fue el catalizador de la famosa reunión de poetas en el Ateneo de Sevilla, a la postre génesis de la más preciada generación de poetas españoles: la Generación del 27 y  como médico, desde su consulta de la calle Pureza, atendió a una ingente cantidad de personas sin recursos a los que, incluso, llegó a pagarles las medicinas.
 Amigo de los toreros gitanos Curro Puya y Cagancho y gran aficionado al Flamenco, Helios Gómez  fue un militante activo del movimiento obrero sevillano de la época.

Sin embargo, y a pesar de que han pasado más de ochenta años desde que Helios plasmara una de las  realidades sociales de aquella época a través del dibujo que encabeza esta entrada,  sus  ilustraciones están de actualidad y servirían perfectamente para encabezar las noticias de los últimos años.  Lean y aprecien, por ejemplo, su obra “Días de Ira”, que consta de 23 dibujos  acompañados de versos, y se sorprenderán como describen la realidad social del momento. Hasta el título de esta obra sirve para describir los días que estamos viviendo en nuestro barrio donde el nuevo Somatén, formado por los especuladores condecorados, las asociaciones religiosas que veneran al Becerro de Oro y el recién llegado poder político que los anima, nos han robado la Esperanza. Hasta “La Batalla de Covadonga” sigue estando de actualidad, lástima que en Triana abunden los “Llaneros Solitarios” y muchas Asociaciones Culturales con el único objetivo de montar un belén por Pascua.

José Luis Jiménez

3 comentarios:

  1. Elisa Santos15/12/12 21:02

    Los dibujos de Helios Gómez y las Nanas de Miguel Hernandez, ya me quedaba sin palabras cuando las leía antes, ahora con la situación que viven tantas y tantas familias, tantos niños... me quedo sin palabras y sin aliento...

    NANAS DE LA CEBOLLA

    La cebolla es escarcha
    cerrada y pobre.
    Escarcha de tus días
    y de mis noches.
    Hambre y cebolla,
    hielo negro y escarcha
    grande y redonda.
    .
    En la cuna del hambre
    mi niño estaba.
    Con sangre de cebolla
    se amamantaba.
    Pero tu sangre,
    escarchada de azúcar,
    cebolla y hambre.
    .
    Una mujer morena
    resuelta en luna
    se derrama hilo a hilo
    sobre la cuna.
    Ríete, niño,
    que te traigo la luna
    cuando es preciso.
    .
    Alondra de mi casa,
    ríete mucho.
    Es tu risa en tus ojos
    la luz del mundo.
    Ríete tanto
    que mi alma al oírte
    bata el espacio.
    .
    Tu risa me hace libre,
    me pone alas.
    Soledades me quita,
    cárcel me arranca.
    Boca que vuela,
    corazón que en tus labios
    relampaguea.
    .
    Es tu risa la espada
    más victoriosa,
    vencedor de las flores
    y las alondras
    Rival del sol.
    Porvenir de mis huesos
    y de mi amor.
    .
    La carne aleteante,
    súbito el párpado,
    el vivir como nunca
    coloreado.
    ¡Cuánto jilguero
    se remonta, aletea,
    desde tu cuerpo!
    .
    Desperté de ser niño:
    nunca despiertes.
    Triste llevo la boca:
    ríete siempre.
    Siempre en la cuna,
    defendiendo la risa
    pluma por pluma.
    .
    Ser de vuelo tan lato,
    tan extendido,
    que tu carne es el cielo
    recién nacido.
    ¡Si yo pudiera
    remontarme al origen
    de tu carrera!
    .
    Al octavo mes ríes
    con cinco azahares.
    Con cinco diminutas
    ferocidades.
    Con cinco dientes
    como cinco jazmines
    adolescentes.
    .
    Frontera de los besos
    serán mañana,
    cuando en la dentadura
    sientas un arma.
    Sientas un fuego
    correr dientes abajo
    buscando el centro.
    .
    Vuela niño en la doble
    luna del pecho:
    él, triste de cebolla,
    tú, satisfecho.
    No te derrumbes.
    No sepas lo que pasa ni
    lo que ocurre.

    MIGUEL HERNÁNDEZ (1939)

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  2. Interesante entrada, José Luis, muy interesante y, desde luego, apunta certeramente al triste ahora que padecemos.
    Y es curioso, por llamarlo así, que los tres grandes personajes trianeros que mencionas: Helios Gómez, Martínez de León y "El Niño Sabio" sean, a estas alturas, casi desconocidos en su barrio... y ya hace algún tiempo que murió el otro gallego. A veces dudamos de que alguna vez, durante esto que llamamos democracia, haya gobernado la izquierda.

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  3. MIguel Hernández de actualidad y en su breve vida supo plasmar también, mediante sus versos, la triste realidad de la época.
    Los tres grandes personajes de esa época tan productiva de Triana, como muchos más, se han ensombrecido entre tantas estrellas fugaces y falsas esperanzas que, durante siglos, han adornado a este arrabal.

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