jueves, 26 de julio de 2012

EL DEDO DE RODRIGO: LA DE LA CALLE PUREZA


    Se cumplieron las dos jornadas dedicadas a nuestra Antoñita Colomé dentro del programa de la Velá. El día 23 y con la previa visión de un corto montado expresamente, se proyectó la divertida película “El crimen de Pepe Conde”, una exhibición del humorista cinematográfico Miguel Ligero aquí enamorado de Reyes, corralera -en el mejor sentido- interpretado por una Antoñita, ya treintañera, pero con la gracia y frescura que mantuvo durante toda su vida. Las imágenes de Sevilla y Triana de los años cuarenta (1946) en una cinta rodada durante la segunda etapa de la actriz-cantante de la calle Pureza en el cine a la que seguiría, bastantes años después, una tercera. Se celebró el acto peliculero en el Museo de Carruajes de la plaza de Cuba, allá donde en un tiempo se montaba la “calle del infierno” de la Velá y que gente sin idea de la historia de Triana llaman Los Remedios con intenciones separatistas, como si esa barriada nada tuviera que ver con la gran matrona de barrios que es Triana.

    Magnífico el espacio, regular el sonido y evocadoras las imágenes, tanto que nos hizo creer que estábamos en la terraza del Cine Avenida, Alfarería o La Estrella. El Teniente de Alcalde del barrio, acompañado del director del distrito y de la regidora del Museo, dio la bienvenida a los asistentes, que no fueron pocos, y a continuación los promotores de la idea hablaron brevemente de cómo y por qué estábamos allí. Aplauso a las canciones de Antoñita y ovación al “Fin” de la simpática historia, muy propia para olvidarnos de la que está cayendo y de la que va a caer...

    La noche del 24 -ayer, cuando esto escribo- se celebró la programada mesa redonda sobre la vida y obra de la pizpireta artista, aquella que parecía andar escondida tras sus ojos. Para ello cinco visiones distintas y complementarias, la de uno de sus últimos directores, Pancho Bautista (“Los alegres bribones”); un extraordinario actor del barrio, dos veces ganador del premio que lleva el nombre de Antoñita Colomé, Antonio Dechent; el autor de su biografía, hombre del cine, Miguel Olid, y este que está ante el ordenador que iba a cumplir con su papel de simple trianero enamorado del personaje. Moderó espléndidamente, acorde con su maestría, el periodista, director teatral y también cineasta, Joaquín Arbide. Media entrada, pero de lujo.

    Cerca de hora y media y en ningún momento decayó el interés de la audiencia que al final intervino, pues en la sala se encontraban personalidades que trataron a Antoñita como el músico Gualberto y su primo el sabio Paco Solís; el maestro del baile y la danza, Manolo Marín; Concha Gaitán, hija del también genial Paco Gaitán que fue íntimo amigo de nuestra singular paisana, y Salvador Vélez, documentalista que también rodó con ella. Todo el mundo salió satisfecho por haber aprovechado tan hermosamente ese tiempo; fue, desde luego, una velada de lo más entretenida e interesante. Antoñita estuvo entre nosotros en cuerpo y alma, esa alma de niña y muchacha a la vez que lució hasta su último día. Sinceramente, y ahí están los que disfrutaron de la noche, creo que tardará en que acontezca algo por el estilo que se le pueda comparar.

    En el regreso al Altozano por el real de la Velá, por cierto un verdadero paseo familiar -aún no era la hora de los vampiros-, a Pancho Bautista se le ocurrió rematar un comentario general sobre la ausencia de representantes del Ayuntamiento y de nuestra Tenencia, diciendo: “Ellos se lo han perdido; a lo mejor es que entre los cinco no dábamos el nivel suficiente”. En fin, creo que con la comparecencia del día anterior no es suficiente, porque era otra cosa y otros protagonistas generosos (nadie cobró nada, evidentemente) los que iban a estar dándole vida, en su centenario, a la impar Antoñita, la más trianera de todas las artistas de la copla y el cine de esta orilla, que no han sido pocas; la única que quiso disfrutar de su barrio por siempre. Y bien que la disfrutamos también nosotros. Gracias, Antoñita.

Ángel Vela Nieto

4 comentarios:

  1. jimenezjb29/7/12 22:46

    Muy interesante la mesa redonda, Ángel. Lástima la poca audiencia para el acto que se trataba y los que conformasteis la mesa. Muy interesante la intervención de Salvador Vélez que ya nos explicó lo que a los políticos les importa los actos culturales, al final el cortometraje que rodó con Antoñita Colomé, inédito en Triana, se pudo ver en la televisión catalana. También nos comentó un documental rodado en Triana con personajes del Barrio al que nadie le ha interesado. En fin, que terminó otra Velá... agosto pasará rápido y no creo que traiga muchas noticias para Triana.-

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  2. ¿Se han interesado los políticos para que mi reportaje audiovisual sobre Triana que presenté en Valladolid, donde asististe, estuviese presente en la Velá? ¿Y los miembros de la Comisión...?

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  3. jimenezjb30/7/12 0:05

    No se le pueden pedir peras al olmo, querido Emilio. Tu reportaje, magníficamente ilustrado por A. Carrión y "El Zapatero", encajan perfectamente como acto cultural en Triana, pero mucho me temo que tendrás que venir a "arrastrarte" por la calle San Jacinto para que tengan a bien tenerlo en cuenta. Al menos, la calle, ya no tiene cristales, aunque bicicletas ni te cuento; te recomiendo que te arrastres con un chaleco refectante de esos amarillos.

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  4. Salvador Vélez, amigo José Luis, ha estado desaparecido durante muchos años después de que se dejara ver bastante por Triana en tiempos de Paco Arcas; ya ves cuanto hace. Y creo recordar que fue en esta época cuando rodó "Triana, Triana", un documental que fue apoyado en su día por la Tenencia de Alcaldía y varias veces exhibido en el barrio; la última vez intervine en la presentación celebrada en el teatrito del colegio Reina Victoria. Yo hacía años que no veía a Salvador, tanto que cuando me preguntó si me acordaba de él lo confundí con otro amigo en principio. Quise hablar con él al término del acto, pero no lo vi; debió marcharse pronto.
    Del trabajo sobre Antoñita Colomé no sabía nada, ni sé si llegó a venir a Triana a hablar con quien estuviera en la Tenencia.
    Y otra cosa: tenemos que procurar que la Velá y la Patrona Santa Ana no sea el único amparo que tenga Triana para organizar actos culturales. En la Velá los actos han tenido que ver con la aparición de la revista y las conmemoraciones de Belmonte y Antoñita Colomé. El año es muy largo y, a veces, demasiado vacío.

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