martes, 19 de julio de 2011

VEO VEO: DE COSTALERO, EL RÍO


Muestra TRiana dos caras bien diferentes al río: a la izquierda hermosas fachadas de color pastel abren sus puertas y ventanas hacia las aguas mansas, donde se reflejan las más bellas torres de Sevilla y se disuelve el albero de los miedos; a la derecha aparecen las traseras de los edificios algo escondidas tras los numerosos árboles que se alinean con la orilla de un río ajeno; una es bulliciosa y luminosa, la otra misteriosa y solitaria, una es velá, la otra semanasanta.

Ha salido a la calle el Carmen del puente, talla moderna de candelero, como décadas atrás lo hacía el Carmen de Santa Ana, en la capillita permanece ese cuadro de noche castaña, como el color de las ropas que llevaba mi abuela, madre e hijo apenas visibles, en espera siempre del saludo de quienes por delante pasan, mientras abajo el Guadalquivir hace hoy de costalero, menos olas quiero, río, para mecerla despacio, que lluevan pétalos si quiere, que sobre el agua se desliza como jugaban los niños a los toros, círculos de hierro, capote de agua, suenan campanilleros para una mecía imposible.

Se hace la noche y en la calle he visto a fulano y me he encontrado con aquel vecino que tanto hacía que no veía,  entonces vuelvo a casa, tras esos sones tan familiares, para nunca perderme.



Rafael Martín Holgado.

7 comentarios:

  1. Anónimo el de la Urta19/7/11 22:28

    Por TRiana nunca te perderás, sobre todo si vas detrás de una Banda.Siempre encontrarás un sonido familiar, una voz familiar, una risa familiar y una mano familiar con las que irás paseando por las calles de nuestro barrio, buscando su historia, contando sus historias , bebiendo sus historias y mecidos por esa brisa que viene desde las arenas de Sanlucar (donde hasta los gorriones te suben el ánimo) estas noches de estío, lo mismo a son de campanilleros que al quejío de unos cantes de TRiana desde el Altozano. Que disfrutes de esta fiesta tan antigua, y que los caracoleeees, el menudo y las arvellanas verdes te sienten estupendamente.

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  2. Bonito relato, Rafael.
    Una de esas noches de procesión fluvial carmelitana, en jornada de Velá, ocurrió que la barca-paso se "ladeó" tanto que la imagen fue a parar al fondo del río ante el espanto del personal, como es fácil imaginar. Rápidamente fue rescatada y los hermanos le hicieron la cruz durante muchos años a un Guadalquivir en toda su bravura.
    Historias de la Velá.

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  3. Como siempre Rafaé, todo hermoso y lleno de sensibilidad para contarlo. Mi agüela se llamaba Carmen y también oculto llevó, durante años, el hábito carmelita.Me acuerdo que yo le cantaba:"Era trianera y se llamaba Carmen... Y la respuesta siempre era hermosa como tu relato y tus fotografías. "Y lo soy, niño, y lo soy y me sigo llamando Carmen. Este niño me quiere matá antes de tiempo....".Recuerdos.... El escapulario del hábito lo guardo entre algodones.

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  4. jimenezjb20/7/11 11:32

    Pedazo de título, Rafa: "De costalero el río". Bonita la foto de la Virgen pasando por debajo del Puente entre pétalos. Lo único que no me gustó fue el barco, a ver si para el año que viene le buscan algo más marinero.

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  5. Rafael M.H.20/7/11 19:59

    Echo de menos al niño de la Urta, a ese que quiere escribir cuando sea grande, ¿qué pasa, es que ya no lo es?

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  6. Rafael M.H.20/7/11 20:12

    Ay, las agüelas, una de ellas me decía a menudo, que te vas a acordar de mí, porque nadie te va a freí en la vía tantas papas como yo. Pues no te creas, Ángel, que no comentamos el lunes, con la facilidad que puede esa virgen darse un chapuzón desde ese catamarán tan poco marinero, aunque el capataz llevaba una camiseta a rayas blancas y azules de lo más veneciano, por cierto, el título no se me ocurrió a mí, aunque sí que elegí entre otros cuantos que dijimos, con mucha guasa de por medio.

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  7. Elisa Santos21/7/11 19:57

    Es un bonito y poético artículo.

    Nunca he visto la imagen en el río y este año finalmente no pudo ser, aunque a través de tu escrito un poquito si pudimos trasladarnos a esa noche, gracias.

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