sábado, 23 de julio de 2011

EL DEDO DE RODRIGO: LA GRAN NOCHE


         Transcurrió la noche más trianera y fue donde tiene que ser, el patio del hotel que nunca ejerció, el que lleva el nombre del barrio. Salieron satisfechos los que tuvieron la suerte de asistir al acto inaugural de la primera Velá de don Francisco Pérez, Manolo Alés y la también flamante comisión.
         Tenía mis dudas sobre el pregonero, no porque pensara que no sabría decirlo, sino porque creía que su bagaje no era el que se supone necesario. ¿Decirlo?, claro que lo diría bien, y así fue, se trata de un profesional de la radio, o sea, vive de la palabra bien dicha: hablamos del joven Antonio Cattoni. Me habían avisado de que sería distinto, y así fue también. Recurrió a compañeros actores que simularon, en momento oportuno, una humorística historia sobre la fundación del arrabal: Astarté contra Hércules, ayudado de simpáticas imágenes. Recordó datos históricos y a gente singular y acabó con el programa de festejos. Todo de forma ingeniosa e inteligente, muy bien trabajado, aunque falto de profundidad y escaso de noticias sobre la fiesta que se supone pregonaba. Nadó sobrado en las aguas semanasanteras y, al fin, se ganó la entusiasmada ovación que se venía presintiendo.
         Como es proverbial llegó luego la emoción de los nombramientos. El público se mantuvo muy generoso y receptivo, así que los aplausos estallaban por doquier. Sin embargo, tronaron ensordecedores ante la aparición de don Manuel Azcárate, el cura (salvador) de Santa Ana y don Luis León (el mago de los calesitas), también cuando la familia de Rafael Ariza hizo aparición en el escenario; la imagen de sus dos nietecillos portando la placa y mirando al cielo fue verdaderamente enternecedora.
         Los tres nombres citados sonaron como bofetadas a la anterior comisión, la de Moriñas, por tantas veces como los rechazaron (de aquella comisión que se salve el que pueda). Cuando todo era felicidad el señor Zoido se apropió del micrófono saludando a todo el mundo con verdadero afecto y empeñado trianerismo; el inquieto alcalde supo, como era de esperar, sacarle partido de simpatía a su presencia; creía lo que decía y la gente también, así que otra ovación. Y con el público estirando las piernas, los himnos. Todo estuvo muy organizado, con proyecciones sobre los homenajeados. Bien, muy bien...
         Pero... tres cosas me desagradaron tremendamente, pues no son nada baladí. La primera es la extraña y desconcertante ausencia de los vecinos de la casa: excepto tres puertas, todas, y son muchas, permanecieron cerradas a cal y canto tal si fuera un boicot. ¿A quiénes? ¿Al acto de la Velá que molesta la paz celestial que disfrutan? ¿Al nuevo alcalde y su equipo? Estimo que el delegado está obligado a aclarar esta cuestión. Creo que fue el alcalde el que se dirigió a los vecinos para darle las gracias y vería lo que a mi tanto me estaba mosqueando. Deben saber estos privilegiados que la casa existe porque sirve al barrio para actos como el del pregón, y que para eso se salvó de la piqueta (que se lo pregunten a algún viejo vecino, si es que quedan). Me gustaría saber cuáles son los méritos que hay que reunir para ocupar una de esas viviendas municipales en el mejor sitio de Triana y con derecho a garaje y a espectáculos gratis, además. También habría que hacer un censo de los trianeros que la ocupan.
         Segundo: Me encuentro en un patio dividido en clase A y clase B. Naturalmente me senté en el B. Tomen nota en la Tenencia: siempre hubo dos filas reservadas, una para las autoridades y otra para los homenajeados y sus familiares; todas las demás están destinadas a los que vayan llegando. Nada de usted por la puerta A o usted por la B. Estamos en Triana y hubo malestar por esta clasista división.
         Y tercero: Habría que decirle al director de la Banda Municipal que  la Velá también conserva su tradición musical desde hace cerca de siglo y medio: siempre se interpretó música andaluza o típicamente nacional: Albéniz, Falla, Granados, Turina, piezas de zarzuelas, pasodobles, sevillanas, etcétera, nuestra música en la que debe ocupar lugar preeminente un compositor que nació a pocos metros: Gualberto. Si no se interpreta en la fiesta de Triana cuándo y dónde se hará... Que deje el muy dinámico y protagonista director de experimentar con nuestros oídos, bien educados, y vuelva a la sana y trianera costumbre. Si el concierto del año pasado fue un martirio (jazz en el Altozano), éste (Sinatra por el puente) no lo ha sido menos.
         Espero que el libro de la Velá sirva para algo.

Ángel Vela Nieto  
        

5 comentarios:

  1. No pude estar, lo siento de veras. Pero si lo que cuentas tan bien contado,en conjunto, fue un éxito -no hay nada redondo- me alegro enormemente y sobre todo por la recuperación del hotel Triana para el evento. Lo de los vecinos si se demuestra que era un boicot es totalmente impresentable. Que hagan un censo, como tú dices, y envíen un asustaviejas.

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  2. Puedo hoy añadir que lo de la división del patio fue por motivos de seguridad. Se debió a la actitud de un vecino de la casa que llenó de pintadas el patio y se manifestó violentamente contra los organizadores de la Velá la primera vez que aparecieron por el patio. Es un grave asunto que hay que aclarar y que, en cierto modo, explica la postura de "puertas cerradas".
    La impresión que se dio a los visitantes fue desastrosa: un patio (el patio) de Triana le da la espalda a su fiesta. Increíble. Hay cosas que solventar para que el año próximo la vecindad se comporte como lo hacían Guillermo y compañía, que hasta invitaban a cerveza a las autoridades y amigos.
    Aquellos eran trianeros; éstos, con las razones que crean tener, no lo parecen. No pueden anteponer sus intereses a los de la comunidad en una jornada tan especial. Tampoco pueden olvidar su privilegiada situación, y que cada uno revise sus méritos.
    Hoy me han informado de que la nueva dirección piensa dedicar una noche al concierto de la Banda Municipal (así era antes de la existencia del pregón); estiman, creo que con razón, que el acto inaugural se hace demasiado largo. El tipo de música se aclarará en su momento.

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  3. Rafael M.H.25/7/11 13:26

    Totalmente de acuerdo, Ángel, con la descripción del evento y el posterior comentario. Quizás la intervención del alcalde sobraba, fundamentalmente porque a esas horas ya estaba todo dicho. Felicitaciones a todos los que han hecho posible esa noche.

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  4. jimenezjb25/7/11 22:07

    Desconocía las manifestaciones violentas de algunos vecinos del Hotel Triana pero desde luego no encuentro la correspondencia entre la actitud violenta del referido vecino y esa división del patio; tal vez tenían demasiados compromisos (ahora hay una legión que quiere agradar a los nuevos mandatarios) y tuvieron que reducir el aforo. El pregón me pareció entretenido aunque carente de emoción. Esperemos para el próximo año contar con algún pregonero de Triana que aporte algo más y que la totalidad de galardonados tengan méritos suficientes para serlos.

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  5. Elisa Santos26/7/11 13:36

    Desde la objetividad que te da no ser de Triana y no tener que despreciar mi sitio de nacencia para ganarme el aplauso de los trianeros (algo que de ser de Huelva me parecería detestable. Me pregunto si algún día el Sr. Pérez gobierna en Huelva, qué dirá a sus paisanos en un evento de éstas características?) puedo ver la división del patio como algo totalmente fuera de lugar, y máxime si el motivo es que nos comentas que te han comunicado Angel.

    Si el riesgo era tal, lo mejor habría sido entonces proteger a "todos los asistentes" no? o es que había asistentes de primera y segunda fila?

    Estas cosas son lo que son, no hay que darle vueltas, decisiones “políticas” con fines “políticos”.

    En lo que si estoy totalmente de acuerdo es que nunca los intereses particulares deben interpornerse a los intereses de Triana.

    Respecto al pregón, estaba muy ilusionada porque por primera vez iba a ver el Pregón de la Velá y José Luis me había hablado de otros pregoneros y pregones que le habían colmado de emoción.

    Finalmente en mi opinión fue un “espectáculo” ameno, con un divertido entremés a modo de comedia acerca de la creación de Triana.

    Hubieron algunas cosas que no me gustaron nada, como llamar a las mujeres de Triana incultas, con el cuentecito del niño Jesús del siglo I antes de Cristo que habían encontrado en la plaza.

    Si si ... ya sé... es una paradoja... ya... pero si yo fuese trianera.... (que por lo visto ahora ya con tener un primo en Santa Cecilia me hacen trianera del año... ) no me habría reído... pero ya expliqué una vez que no sé conducir...

    En fin, en mi humilde y exclusiva opinión fue un acto entretenido, un divertido espectáculo, pero no un pregón.

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