martes, 15 de febrero de 2011

TRIANA EN EL OBJETIVO DE HOLGADO BRENES (11)


El padre Betis castigaba con frecuencia el corazón del arrabal matando con la terrible navaja del agua la fe en Dios y la esperanza en el futuro. Sólo la caridad entre iguales se erguía soberbia sobre la miseria del caserío. La boca del león de la nueva puente rugía un SOS, tan esperado como injusto, avisando en su grito, como la veta colérica de la seguiriya -que diría el poeta-, de la salvaguarda de las pocas pertenencias, de la huida rápida a los cuartos vecinales de la planta alta, la escalada a la azotea anegada de desilución y grises... Las nubes lloraban sin piedad sobre la pobreza.

Cuando el río se salía de madre, Triana entera se aprestaba a combatir la desgracia. Los hombres desvaraban ágiles el alma de las viejas barquillas dormidas en el cieno de Chapina y buscaban por la almendra de los patios las altas escaleras de álamo y cuerda que aún tenían marcados recuerdos de fango de la última crecida. Por el viejo camino de las extremaduras, éste era el paisaje: los peldaños preparados para la subida funambulista, las revividas barcazas como medio del socorro pronto, las mujeres y hombres viendo pasar nuevamente la pena desde los balcones por los que el Viernes Mayor veían expirar a su Cristo...

Fue Enrique Meléndez de la Fuente, el abuelo virtual de nuestro querido José Manuel, el que allá por los años veinte escribiera esta página del barrio con la fidedigna pluma del objetivo. Las veleidades del padre Betis azotaba con demasiada frecuencia a un arrabal que siempre se enorgullecía de contemplarse en su espejo.


Fotografía: Enrique Meléndez de la Fuente
Archivo: José Manuel Holgado Brenes
Texto: Emilio Jiménez Díaz

3 comentarios:

  1. Aquella casita del fondo está en Chapina, donde hoy se levanta el edificio (1928) cuyo bajo ocupa "La Sonanta", antes bar "Centro de Castilla. Raro era el año que Triana no se inundaba y, a veces, más de una vez. De ahí el carácter abierto, "callejero" y "tabernario", del trianero: la casa con los muebles justos porque, al fin, se los llevará el agua... La imagen del pariente de Holgado, fotógrafo histórico, nos presenta la tragedia a la que Emilio, como es habitual, ha sabido adornar con palabras hermosas. Enhorabuena a los dos, a José Manuel Holgado y a Emilio Jiménez Díaz.

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  2. Parece que la fotografía está tomada a la altura de la O, y efectivamente como bien dices se ve la casa donde después de alzó el "Centro de Castilla". Es una imagen sensacional. El texto, que es lo de menos, me lo ofrece en bandeja cada semana el bueno de José Manuel.

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  3. Precioso texto y fotografía maravillosa para el recuerdo.

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