martes, 2 de noviembre de 2010

DE CERCA: BICIS, COCHES, PERSONAS...


No tengo nada contra las bicis. Lo quiero dejar claro porque, con ocasión de un artículo que publiqué en ABC de Sevilla llamado “La destrucción de Triana” arremetieron contra mí desde un sitio de Internet, considerándome contraria a las bicis y, por lo tanto, al progreso.
Advierto, pues: no tengo nada contra las bicis, ni contra el progreso, ni contra el progreso de las bicis. Es más, tengo amigos que circulan tan felizmente en bici a todas horas y lo mismo puedo decir de mi propia familia, donde hay biciclistas de toda condición y muy motivados para el uso de la bicicleta como medio de transporte. Nada que objetar, por tanto, a la bici y a su uso, tan poco contaminante y que tantas ventajas aporta a los ciclistas.
Entonces, ¿cuál es la cuestión?: el carril bici puede ser una buena idea si se gestiona bien. Como todas las buenas ideas, para ser llevada a la práctica necesita unas condiciones favorables, pues, en caso contrario, una buena idea se transforma en un problema.
Veamos: el carril bici es una forma de alternativa más a la movilidad en las ciudades. En los pueblos pequeños nadie pensaría en un carril bici, puesto que el nivel de circulación no hace necesario señalizarlo. Si creamos un carril bici es porque es preciso compaginar su existencia con otras fórmulas de movilidad, todas ellas respetables. Cualquier vehículo a motor, el coche sobre todo, es una fórmula respetable de movilidad. Incluyo aquí los transportes públicos, por supuesto, los tranvías, los autobuses y los taxis. Además, el transporte a motor y las bicis tienen que entendérselas, obligatoriamente, con los peatones, esto es, con las personas que van a pie, que cruzan semáforos, que andan por las calles, en suma.
Si la creación de un carril bici se hace a costa de suprimir el espacio para los peatones y de entorpecer la circulación de los vehículos a motor, entonces es que algo no se ha hecho bien. Una buena idea se convierte entonces en un problema. Y esto es, a mi parecer y por mi experiencia, lo que ha ocurrido en Triana.
Las calles de Triana tienen un trazado que no permite, en su mayoría, el carril bici. Es un trazado irregular, como corresponde a un barrio histórico, no moderno y no residencial. Para poder trazar el carril bici en Triana ha habido que tensionar excesivamente los espacios, de forma que, en la mayoría de las calles, se ha producido y se sigue produciendo una convivencia incómoda entre ciclistas, peatones y transporte motorizado. Si el carril bici genera problemas entre unos y otros, entonces ¿cuáles son sus ventajas? Porque no me negarán que es importante mantener un estilo de convivencia basado en el respeto entre unos y otros y sin que haya ninguna supremacía de unos sobre otros.
Pero, da la sensación de que la bicicleta tiene más derechos y más espacio que los demás. Esta sensación obedece a que se ha superpuesto a un trazado anterior de por sí ya caótico y que se ha problematizado aún más con la aparición de esta forma de movilidad. Ojo, los problemas de circulación en Triana no son nuevos ni se deben, únicamente, a que haya carril bici. Pero sí es verdad que el carril bici los ha aumentado y ha generado una incómoda relación de negatividad entre los ciclistas y las personas. Ejemplo: en uno de los tramos de la Ronda de Triana (y fíjense, que es la arteria más amplia de Triana ahora mismo), hay un corte en el trazado del carril bici, de manera que acaba, viene una bocacalle perpendicular y se recupera el trazado más adelante, aunque con una gran estrechez y conviviendo con una parada de autobús. Si uno va andando se encuentra con que las bicis que vienen detrás comienzan a pitar desaforadamente. Si les explicas a sus usuarios educadamente que deben esperar, puesto que ahí no hay carril bici y los peatones no podemos volar (al menos, todavía) se generan enseguida malas caras, e incluso, insultos. 


¿Esta es la convivencia que queremos fomentar en nuestro barrio?
El ejemplo más claro es el de la calle San Jacinto y mi vivencia del día de hoy ha sido el germen de estas palabras. En total confusión se mezclan los peatones con las bicis, porque se ha colocado un carril bici tan moderno que no se distingue del no carril. De manera que las bicicletas, libres de cortapisas, suben y bajan, se mueven de un lado a otro y el caso es que los peatones tienen que esquivar una y otra vez las bicis, con lo que me he preguntado a mí misma ¿esto es peatonalizar una calle? Más bien yo lo llamo “bicicletear”, porque resulta mucho más placentero y seguro ir montado en bici que ir andando. ¿Para qué se han colocado esos bancos (horrorosos) en medio de la calle? ¿Alguien va a atreverse a sentarse con el peligro de que te pillen los pies con las ruedas?
Esto no deja de ser un problema para los peatones pero se une con un problema para los coches y otros vehículos (me pregunto cómo hacen la carga y descarga los comercios de ese tramo): los vehículos que entran por el puente de Triana tienen, obligatoriamente, que adentrarse por Pureza (estrechísima) o por Betis. Y de ahí, a dar vueltas. Los que salen, lo hacen obligatoriamente desde Castilla. Tres cuartos de lo mismo.
Y yo propongo: la única calle que en Triana debería ser totalmente peatonal es la calle Betis, ésa sí es una calle que merecería la pena recorrer andando y que no hubiera coches, ni bicis, sino pies, pies para qué os quiero…

Caty León Benítez


8 comentarios:

  1. Comparto totalmente tu opinión, Caty.Existen muchas calles en Triana en las que los peatones corren un grave riesgo de atropello; Rodrigo de Triana, Antillano Campos, Pelay Correa, Torrijos, etc.; estas por falta de aceras. Otras porque el trazado del carril bici, en algunos tramos, interfiere peligrosamente con el de los peatones: San Jacinto, Ronda de Triana, López de Gomara. Cuando paseo con mi hija de 4 años en estas calles no puedo dejarla sola ya que en cualquier momento puede invadir el carril bici y sufrir un atropello. Concretamente la nueva zona "peatociclinal" de la calle San Jacinto no es el lugar adecuado para pasear con niños pequeños ya que el trazado del carril bici invita a la velocidad de las bicicletas que pueden colisionar con algún peatón despitado.

    Otros puntos negativos del cierre al tráfico de la calle San Jacinto pueden ser:

    -El retraso que el transporte público está teniendo para salir y entrar de Triana. El tiempo promedio para llegar a la Plaza de la Magdalena, desde Triana, se ha incrementado en casi el doble.
    -El aparcamiento del Altozano ha quedado apartado del resto de Triana dada la lentitud con la que se circula por calle Castilla.

    - La propia calle San Jacinto es insufrible en el tramo no peatonal. Además de haberla estrechado, por el carril bici, sufre las retenciones del tapón peatonal.

    - La carga y descarga de esta de calle no está resuelta en algunos puntos.

    En definitiva que sigo sin ver tan claramente las ventajas de la peatonalización de San Jacinto y sobre todo que hay calles en Triana que pedían a grito la peatonalización.

    ResponderEliminar
  2. Sí, José Luis, es cierto lo que dices del tramo no peatonal de San Jacinto. Ahí se crea una extraña situación: los árboles tan altos ocasionan una enorme oscuridad, además de destrozar las aceras (nadie pensó que este tipo de árboles no son compatibles con aceras de calles transitadas); la calzada es estrechísima y no deja pasar los coches; las aceras están colapsadas, prácticamente no se cabe. Hay una esquina, la de Pagés del Corro, en la parte del bar La Blanca Paloma,que tiene que ser recorrida en fila india. En fin...creo que esta calle tiene que tener algún arreglo, bastante hay con la estética tan feísima que generan en ella las construcciones de la época de la especulación. Es una pena de calle.

    ResponderEliminar
  3. Bueno, creo que algo se ha dicho ya de las calles no peatonizables en Triana y las que deberían serlo. También hemos constatado el "reinado" impostor de la bicicleta. Pero creo que contra más se critique más firme van a estar -estos de la "movilidad"- en sus errores. Por lo visto la cerrazón les llena de orgullo. La bicicleta se ha convertido, en gran parte de Triana, en la nueva dictadura de "la modernidad" de los "modernos".

    ResponderEliminar
  4. Juan Eduardo Rodríguez3/11/10 9:52

    En primer lugar, quiero felicitar a todos los que han tenido la gran idea de crear este blog, pienso que va a tener muchos visitantes por la gran cantidad de admiradores y enamorados que tiene Triana. Suscribo totalmente la opinión de Caty escrita, como siempre, con un gran sentido común porque incide en la cuestión fundamental de este asunto que no es otra que darse cuenta que el trazado de muchas de las calles de Sevilla no permitiría en buena lógica la contrucción de un carril bici. El carril bici es adecuado para calles largas, espaciosas y de trazado ancho como puede ser la calle Torneo, además calles en las que el carril bici desempeñe verdaderamente su función que no es otra que una forma de movilidad alternativa que permita desplazamientos relativamente largos. Usar un carril bici para serpentear por callejuelas estrechas más tiene que ver con el deporte de alto riesgo que con la movilidad necesaria de las personas. LLevando esta filosofía al extremo podríamos pensar en la colocación de un carril bici en nuestra vivienda para ir del salón al cuarto de baño.Sólo con que nuestros políticos prometieran para las próximas elecciones aplicar el sentido común me daría por satisfecho

    ResponderEliminar
  5. Elisa Santos3/11/10 18:51

    El carril bici del salón al baño podría ser interesante Juan, siempre que la distancia entre ambos supere la medida que hay entre la rueda delantera y la trasera de la propia bicicleta, algo dificil de ver en las viviendas a las que los mismos políticos que inventan estas ingeniosas ideas de los carriles bici y peatonalizaciones ilogicamente situados nos han obligado a vivir.

    Qué bonito era mirar el limonero y la carrucha del pozo del corral de mi abuela en las tardes de domingo soleadas, jugando con mis primos al corro de la patata...

    ResponderEliminar
  6. Emilio Jiménez Díaz3/11/10 21:44

    Yo lo necesitaría porque, normalmente, y sin el "Agua de Carabaña" de las que nos hablaban jocosamente la gente de "Er 77", tengo muy expedito "el caño de la verdura", y algunas veces es necesario correr.

    ResponderEliminar
  7. Espero que Juan Eduardo Rodríguez aporte sus comentarios al blog con frecuencia. Sabemos que le encanta Triana aunque es rondeño (qué gran tierra la de Ronda) y que tiene un punto de vista original que nos va a encantar. Me lo ha dicho un pajarito...

    ResponderEliminar
  8. Todo el mundo de buena fe tiene sus puertas abiertas en este blog, no solamente como lector sino como protagonista de sus opiniones: en favor o en contra de Triana. Ya le daremos leña a quien sea si se decide por la segunda opción.

    ResponderEliminar

*/