martes, 2 de noviembre de 2010

CON LENGUA PROPIA: EL PARQUE TEMÁTICO DE SAN JACINTO



De una calle que era el pulmón de Triana, su columna vertebral, calle señorial y comercial cien por cien, el ayuntamiento, con sus inspirados urbanistas, ha hecho un nuevo parque temático en el que nada se une en una sencilla armonía: las farolas náuticas, el invento de las luces en el suelo como "homenaje" al Guadalquivir, los inmensos carriles bicis y, por si fuera poco, los bancos, unos bancos que en barrio de tan insignes ceramistas sólo merecen el suspenso que tienen todas las grandes mamarachadas. Si este es el arte cerámico de Triana que venga Antonio Kiernam y lo vea, y Pedro Navia, Manuel Arellano, Morilla, Adorna, Facundo Peláez, Manuel Soto... ¿Esta es la cerámica que Triana enseña a los turistas? ¿Estas son las labores que salen de los hornos (hoy, eléctricos) trianeros? ¿A nadie le ha dado vergüenza colocar estos adefesios en la calle más representativa del barrio?

No sé si la calle se ha quedado ahora como una tienda de "Todo a 100" o es un muestrario de Ikea. Parece que desde la alcaldía lo importante es quitarle el sabor propio a todo, a costa de una más que discutible modernidad. Sevilla ya sufrió una tala vergonzosa de sus más emblemáticos edificios en los años sesenta, años en los que desaparecieron de raíz, entre otras muchas aberraciones cometidas, dos plazas emblemáticas: la de la Magdalena y la del Duque. Ante tal desaguisado se dictaron leyes de protección de edificios, leyes que en el caso de la Cava de los Gitanos se han saltado a la torera los que, en teoría, debieran velar por su exacto cumplimiento y observancia. Con la calle San Jacinto, aparte de colapsar el barrio con la dichosa peatonalización, se ha cometido la barbaridad -impensable en una ciudad pretendidamente culta- de hacer de una de sus calles más emblemáticas un pastiche que dificilmente podemos encontrar en otras ciudades que saben velar por su patrimonio.

No sé si este banco que ofrecemos a continuación es así y está dedicado "Al Trianero Desconocido", o si al "insigne artista" ceramista de turno le llegó la hora del bocata cuando fueron a recogerlo y no pudo terminar su maravillosa obra.

Los bancos son horrorosos, pero lo más horrible es el silencio de Triana.


Emilio Jiménez Díaz
(Fotografías: E.J.D. y José Luis Jiménez Buzón)


4 comentarios:

  1. Esta tarde he regresado a la calle San Jacinto y he visto los nuevos bancos, ya terminados. El asiento es de madera, te mandaré fotografía. Tal vez sea un homenaje a los carpinteros de ribera trianeros. Creo que en total hay diez, ¿tú crees que si los arrancamos y los llevamos al juzgado de guardía podemos sentar en estos bancos a todos los políticos que gestionan nuestra ciudad para que sean juzgados por mamarrachos?

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  2. Emilio Jiménez Díaz2/11/10 19:21

    Faltarían bancos. Si, lo de la madera será como tú dices en homenaje a los carpinteros de ribera. Ahora sólo hace falta que lo alquitranen para que se le rinda también homenaje a los calafates. ¡Todo es cuestión de imaginación!

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  3. ... entre estos bancos y "los otros" estamos apañaos.

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  4. Ja,ja,ja... Entre unos y otros nos tienen cabreados todos los días. Estos te quitan el sueño y los "otros" el dinero.

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