lunes, 22 de noviembre de 2010

CON LENGUA PROPIA: SEVILLA ESTÁ ENFERMA



Sevilla está enferma y presenta unos síntomas alarmantes. Está sumida en una atonía general. El equipo médico ha ofrecido una rueda de prensa para hablarnos del estado del enfermo. El médico jefe, señor Monteserrín, acompañado del jefe de enfermería, señor Torrija, han comunicado que, a pesar del diagnóstico de suma gravedad que dan los agoreros, Sevilla goza de buena salud. Que para eso él es médico y su socio ATS, y que los que sean jueces que se vayan al juzgado.

Pero su analítica nos dice que tiene alto los niveles de corrupción, que su cuerpo ha sido invadido por un virus llamado Merca híspalis y facturas B macarenensis, y, mientras intentan averiguar qué agentes patógenos son los responsables de esta alteración, el cuerpo de Sevilla se debilita y necesita urgentemente unas inyecciones de transparencia, buen gobierno y cordura económica.

La verdad es que las causas de la enfermedad son múltiples: hay una intoxicación causada por la ingestión de unas setas de la familia "amanitas llenas", adquiridas en el mercado de la Encarnación, y que han atacado al sistema inmunológico, lo cual ha llevado al enfermo a la pérdida de un riñón y a la mitad del otro; todo esto producido por la alteración sufrida por la setas durante su elaboración. Pero ahora ningún cocinero es culpable.

También tiene síntomas de necrosis, lo que está provocando la destrucción de su tejido industrial y comercial, que puede observarse en esos carteles que, como lápidas mortuorias, a modo de epitafio y como dedo acusador, nos mira desde los escaparates o puertas de lo que hasta hace no mucho era un comercio, y que reza "se vende o alquila".

Está sumida también en una anemia severa y contínua, con una necesidad urgente de tranfusiones de sangre (creación de puestos de trabajo), pero el banco de sangre está casi sin existencias debido a la gran cantidad de demanda y a la alarmante baja de donantes (afiliados a la seguridad social).

Tiene claros síntomas de sufrir megalomanía con la imagen y le han hecho que crea en un sueño que ha resultado ser una ilusión virtual, que le hacían creer en la realización de grandes proyectos como: la ciudad de la justicia, la reurbanización de la Plaza de Armas, el barrio del conocimiento, la ciudad del empleo, la ciudad del tránsito, el monumento a la libertad, la cubierta del auditorio Rocío Jurado, la reutilización del monorail de la Expo, unir el Palacio de Congresos y el aeropuerto y, últimamente, la ciudad de la energía y la ciudad de la imagen y la comunicación. Por lo visto, no tienen bastante con una emisora de TV y otra de radio; ahora quieren una ciudad de la imagen y la comunicación, seguramente será para vendernos lo bien que están llevando al enfermo.

También presenta síntomas preocupantes de movilidad, debido a que se le ha producido un estrechamiento de las arterias (calles) como consecuencia de un aumento del colesterol (carril bici), lo que le lleva a sufrir grave riesgo de un colapso. Y si a eso añadimos que los glóbulos y las plaquetas (coches y peatones) tienen que desplazarse por todo el cuerpo a través de estas arterias estrechadas, y de un sistema lento llamado TUSSAM, que ha perdido efectividad últimamente con la eliminación de 130 de los agentes conductores, todo hace peligrar el transporte de los fluidos vitales para el cuerpo.

En fin, que el enfermo está en estado crítico, y mucho me temo que o cambiamos de médico, o el enfermo se nos muere.


Ángel Bautista Guerrero
(Fotografía: Diario ABC)

4 comentarios:

  1. Pues a tan buenos galenos hay que encargarles el diagnóstico de Triana...

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  2. Como se lo encarguemos estamos perdidos. Un médico que no sabe lo que es una consulta y un ATS que tampoco sabe lo que es una jeringa... ¡Ya me dirás! Prefiero morirme de un susto.

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  3. Pues si; dejemos al enfermo como está...

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  4. Elisa Santos25/11/10 19:04

    Lo peor del enfermo no es que aquellos en manos de quien está no sepan hacer un buen diagnóstico y dar con la cura, es que parece que no les interesa siquiera el estado del enfermo.

    Es triste, muy triste.

    En fin.... seguimos para bingo....

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