domingo, 31 de octubre de 2010

TRAS LAS RAÍCES DE TRIANA: ADELFAS


Normalmente, los árboles ornamentales que son plantados en las ciudades y en los pueblos son nativos de países y climas lejanos. Parece que los árboles autóctonos no sirven para adornar, simplemente de guardan porque dan madera o frutos que se pueden usar, como si a los árboles propios de cada lugar les faltara un toque exótico para ser elegantes. Es curioso observar que en muchos pueblos donde han levantado los olivos de la tierra para plantar casas adosadas, colocan viejos ejemplares retorcidos en las rotondas. Acaso ya los olivos pueden servir de adorno y embellecer las inhóspitas carreteras porque han dejado de pertenecer al campo.

Sin embargo, la adelfa es una planta mediterránea y no por eso deja de ser también muy utilizada en jardinería. Crece y se reproduce de forma natural en el fondo de los barrancos y junto a los cursos de agua de nuestros campos. Seguramente ya estaba, antes que el hombre, a los pies del Guadalquivir.


Si entramos a Triana por el puente se ven altas adelfas alineadas junto al río, con sus alargadas y estrechas hojas, siempre verdes y coriáceas. Se pasan el verano floreciendo y aparecen cargadas de densos ramilletes blancos, rosados o rojos. Pero el otoño es la época de los frutos y de todas aquellas flores que brotaron. sólo unas pocas se han reproducido y han terminado transformándose en unas largas vainas verdes que ahora están madurando.

 

Hace ya más de un mes que comenzó el otoño, pero en el sur todavía el sol calienta: En la calle se siente un aire cálido y dulce, no es tiempo aún de castañas asadas, sino de batatas y de carne de membrillo. Los roperos desconocen cuando se cambiarán las ropas de verano por las de invierno, y cada mañana cuestra trabajo decidirse por el tamaño de las mangas, si llevar o no un chalequito... Las adelfas también andan confundidas con este tiempo, por eso las puedes ver tanto cargadas de frutos verdes, como de tiernos capullos. No les importa volver a la primavera antes de sentir los primeros fríos, como quien, desnudo, retorna al verdadero amor.


Rafael Martín Holgado

4 comentarios:

  1. Tengo que confesar que, salvo cuando tuve que comentar una imagen con algún "verde" por medio, nunca me sentí especialmente atraído por el mundo vegetal. No voy a tener más remedios que hacerlo a partir de ahora a la vista de cómo lo cuenta Rafael. No conocía su palabra ni sus conocimientos en tan hermosa y difícil materia, y bien que prometen. Enhorabuena. Y a todos los que han acunado a este recién nacido.

    ResponderEliminar
  2. Emilio Jiménez Díaz1/11/10 8:26

    Rafael seguro que va a enseñarnos mucho de la flora del barrio. Es un experto y, además, une a su conocimientos una gran sensibilidad literaria.

    ResponderEliminar
  3. Rafael M.H.2/11/10 10:49

    Es curioso ver como los árboles pasan desapercibidos. Comencé a interesarme por ellos cuando tenía que quedarme por las tardes en cualquier parque cuidando de mi hijo. Espero que os guste descubrir cómo son los árboles de nuestro barrio.

    ResponderEliminar
  4. Emilio Jiménez Diaz2/11/10 12:08

    ¡Claro que nos gusta! Esperamos descubrir muchas cosas de tu mano sobre los árboles y plantas de Triana.

    ResponderEliminar

*/