jueves, 5 de junio de 2014

EL DEDO DE RODRIGO

Cortijo El Guajiro


Los que no están muy seguros de la geografía trianera suelen asentar que El Guajiro estaba “en el sevillano barrio de Los Remedios”; pues no, señor, la calle Salado está bajo la influencia del Monte Marianillo; o sea, que no puede ser más Triana antigua y más flamenca su huella; a pocos metros existía y existe la casa de vecinos que se conoció como la “de los presos”. Todo esto dejando sentado que la barriada de Los Remedios es tan Triana como cualquiera de sus otras barriadas satélites; otra cosa es que algunos de sus moradores, llegados en aluvión de mil lugares distintos, se sientan a gusto desconociendo las raíces del lugar donde llegaron a aposentarse porque su economía lo permitió. La geografía histórica de esta orilla sigue siendo la asignatura pendiente de algunos cronistas y críticos con una idea insuficiente de los límites del arrabal.

El Guajiro, que abrió con tres socios propietarios, Francisco Rodríguez (alias El Guajiro), Juan Cortés Hutton, relaciones públicas del local, y Carlos al que, por su apellido llamaban “el alemán. Es el primer tablao de Sevilla y feudo de la Triana flamenca, raro el artista del arrabal que no pasara por su escenario; ellos lo mantuvieron. Fue inaugurado el 23 de julio de 1952 al final de la antigua calle Tulipán, actual Salado, aislado por el lugar que ocupó el cortijillo de El Guajiro, un curioso personaje que iba montado en su caballo a todos los sitios y que conservó su picadero justo detrás del tablao. El 12 de marzo de 1956 se reinauguró tras una profunda reforma con una fiesta en la que La Paquera fue la figura central.

En El Guajiro, del que se decía que era la sala de fiestas más atractiva de Sevilla y quizás de España, presentaron su arte “en el tipismo que encierra el marco de la sala”, nombres como Pepe El Culata, Pepa y Matilde Coral, Rafael El Negro, Farruco, Los Hermanos Rabay, La Pillina, Barrilito, El Moro, Manolo Marín, El Bujero y tantos otros. Se anunciaba en 1961 a dos guitarristas “de solera”: Manolo Brenes y Pedrito Sevilla, a la pareja Coral y Quiroga, al Trío Sevilla y a la Orquesta del maestro Moradiellos “con un conjunto de profesores”. Precisamente Moradiellos compuso una pieza titulada “¡Ay, Cortijo del Guajiro!” que se solía interpretar antes y después del espectáculo. Desapareció a mediados de los años sesenta.

Ángel Vela Nieto. De "Triana, la otra orilla del flamenco (2)"


1 comentario:

  1. Anónimo7/8/14 10:18

    En el guajiro estava de botones Pepito Delgado primo del musico gualberto .

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