miércoles, 8 de junio de 2011

VEO VEO: UNA MAÑANA DIFERENTE

Suenan cohetes, estampidos sordos en TRiana, hay más gente en la calle de lo habitual y además forman grandes grupos, muchas mujeres van con faldas largas de volantes y se han puesto flores falsas en el pelo, azules, amarillas, naranjas…, los hombres con sombrero, creo que acertadamente porque el sol ya pica. Todavía es temprano, pero hoy parece que han preferido el botellín al café con leche, aunque también hay quienes buscan desesperados un bar con un papelón de calentitos en las manos, el más alto los ha llamados churros, pronunciando la ese final.


Ya se acerca la comitiva, abierta por dos caballeras, un poco más atrás otro grupo de jinetes le siguen, van mirando altaneros a las personas que se han agolpado en las aceras, como si buscaran a quien saludar, están vestidos con chaqueta y pantalón, sin embargo no son las prendas de vestir a diario, tampoco el calzado.


Llega una primera carreta custodiada por una multitud, debe ser el elemento principal del cortejo, delante hay un grupo que va tocando las palmas, un hombre canta y una pareja  baila, es hermoso ver cómo se mueven, parecen dar vueltas uno sobre el otro, se acercan y se alejan al compás de una música agradable y festiva, hasta cuatro veces se repite el cante y el baile.


Por detrás cuento más de una veintena de carretas, casi todas van cerradas, la persona que tengo al lado al verme haciendo fotografías me cuenta que lo típico de TRiana son las carretas con lunares pequeños y encajes, están muy engalanadas, hasta las ruedas van pintadas de blanco, son tiradas por una collera de bueyes que maneja un encargado con vara, las bestias también portan adornos y la gente les presta mucha atención, realmente la merecen. Por fin, una de las últimas lleva las telas sueltas y puedo apreciar en el interior como una casa en miniatura, ahora entiendo por qué se ven tantos anuncios de se vende en esta calle. Les deseo un buen camino, como he escuchado por ahí.


Rafael Martín Holgado.

4 comentarios:

  1. jimenezjb9/6/11 12:32

    Interesantes apuntes sobre uno de los días grandes del Barrio. Son muchos los trianeros que regresan en este día para poder disfrutar de un momento mágico y en sus corazones hay muchas cosas ocultas que con una cámara de fotografías no se pueden mostrar. Triana lleva muchos años de camino,en 2013 se celebrará el 200 aniversario de la fundación de la Hermandad, y al final eso es determinante. Este año me quedé con ganas de hacer el camino pero esperaré al año próximo.

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  2. Rafael M.H.9/6/11 17:14

    Lo importante es el significado o los significados que cada persona le da a estas vivencias. Algún día te pediré que me lleves contigo a sentir el solano de las marismas.

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  3. un antiguo9/6/11 20:12

    Pues mire usted, "mister"; tendré que contemplar la salida de los rocieros trianeros el año próximo porque cuando yo los veía -ya hace tiempo- no había "caballeras", sino amazonas con sus caballeros y muchos caballeros solos (lo de la mirada altanera va con el caballo). Tampoco había sombreros tipo mascota calada, ni mantoncillos publicitarios, ni botellines... Y las carretas, que era el motivo principal de la curiosidad de la "infantería" de las aceras -los que no tienen más camino que las obligaciones diarias- iban colmada de gozoso personal al que se veía por delante y por detrás cantando sevillanas. Solía verse rostros conocidos, muchos artistas del folklore, la copla y el cine. Todo un espectáculo, pero esto que explica el "mister" nada tiene que ver con lo que era. Al fin como todo...

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  4. A. Fernández de Cachero M.14/6/11 20:59

    Sabes, Rafaé, que tus magnificas fotos y es difícil que unas fotos tengan alma y éstas las tienen, trianera como no, me han hecho escribir del camino de Triana. Y te digo más, el güey me recuerda a alguien pero no caigo.

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