miércoles, 27 de abril de 2011

BELMONTE EN EL RUEDO DE PAPEL (14)

HUNDIMIENTO DE LA MONUMENTAL DE SEVILLA

Muchos lectores de este blog quizás ignoren que Sevilla gozó de otra plaza de toros aparte de la Maestranza, aunque por poco tiempo, llamada la Monumental, con diez mil localidades más que la primera y ubicada en la actual avenida de Eduardo Dato en su confluencia con la de la Buhaira.

La plaza, de estilo neoclásico, y cuyos arquitectos fueron José Espiau y Francisco Urcola, fue construida entre los años 1915 y 1918, inaugurándose el 6 de junio de este último año toreando Joselito, Curro Posada y Diego Mazquiarán "Fortuna". En realidad, la plaza se construyó para gozar de más ganancias la empresa y teniendo como verdadero protagonista a José Gómez Ortega, siendo su primer empresario el amigo íntimo de Joselito, José Julio Lissén.

Durante su construcción, hubo un gran derrumbe de parte de las gradas y los corrales, que es lo que aprovecha "Figarito", uno de los poetas de la revista "Toros y toreros", relatándonos en versos una "entrevista" con uno de los ladrillos del recinto. Surrealismo puro y con guasa. No tiene desperdicio.


Traduzco para que no tengan que dejarse la vista en la pantalla:

-Oiga usted, señor ladrillo... / ¿A qué muro de la plaza / en construcción de Sevilla / estuvo pegado? / -Al ala / derecha de los toriles, / en el ángulo que marca / la contrabarrera. / -Bueno. / Y el accidente, ¿a qué causa / ha obedecido? / -Lo ignoro, / porque al hundirse las gradas / me arrastró el arrumbamiento / y me sacó cuatro lascas. / El dolor que ya sentía / por mi futura desgracia, / se aumentó con el porrazo. / No vi más, no escuché nada, / ni me di cuenta de aquello / que en escombros sepultaba / mi porvenir. Sin embargo, / yo me alegré. / -¡Cosa extraña! / -¿Por qué? / -Porque sí. / -No entiendo. / -¿Que no entiende? / -Ni palabra. / -Pues escuche usted mi historia. / -Venga, pues. (Pequeña pausa.) / -Yo, como Adán, fui de barro, / y me hicieron en Triana, / barrio belmontista puro / desde el suelo de la Cava / hasta la honrada veleta / de San Jacinto. Iniciada / en otro lejano barrio / la construcción de una plaza / de toros que destruía / la leyenda sevillana / y la tradición gloriosa / que tiene la Maestranza, / supe que el gran Joselito, / el rey de la martingala, / de la plaza susodicha / era el puntal. Sentí rabia, / ira, coraje y deseos / de que alguno me arrojara / de punta contra el que osado / así mercantilizaba / esa fiesta tan hermosa, / tan varonil, tan gallarda / y tan española. El colmo / llegó luego. Una mañana / me metieron en un carro / con otros mil camaradas / y a la plaza en construcción / me llevaron. Mi esperanza / de que me colocarían / al exterior o en la cuadra / de caballos, por ejemplo, / pronto la vi defraudada, / pues en el sitio ya dicho, / unido con argamasa / a otros pobres compañeros, / sentí que me aprisionaban. / ¡Condenado yo por vida / a ver chotitos y cabras / pasar por el lado mío, / para que el niño de marras / volviese loca a la gente / con sus estupendas trampas!... / ¿Quiere usted mayor ludibrio?... / ¿Quiere usted mayor desgracia? / ¡Bendita, bendita sea / la conmoción de la plaza, / que aunque me partió en dos cachos / me libro de ser comparsa! / Esto dijo aquel honrado / ladrillito de Triana, / que me dió la explicación, / sin saberlo, de las causas / del hundimiento. Otros muchos / ladrillos que razonaban / sin duda del mismo modo, / ablandados por las lágrimas / se cayeron medio muertos / de vergüenza. Que me traigan / uno, al azar, del montón / de barreras y de gradas / hundidas, y ya veremos / si está o no está colorada / la arcilla que lo formó. / ¡Esto, señores, se llama / un ímpetu de vergüenza / colectiva aquí en España!

Tela de guasa de un antigallista. ¿No se nota?


Revista: "Toros y toreros"
Ciudad: Madrid
Fecha: 26 diciembre 1916
Selección: Emilio Jiménez Díaz

9 comentarios:

  1. No tenía ni idea de lo de la segunda plaza de toros. Acabo de pasar por la Maestranza y había todavía, a estas horas, un montón de gente.

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  2. Pues esta plaza, querida Caty, existió y duró sólo tres años activa.
    Como las "Setas de la Encarnación", fue un proyecto melamógemo de los munícipes de entonces.
    En todos los tiempos, se han cocido habas.

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  3. Como podrás entender, la palabrita ha cambiado, en sílabas y acentos, de contenido.
    ¡Mercí!

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  4. Se nota que Caty no es muy taurina. Si quiere ver los restos de la Monumental no tiene más que colocarse frente al barrio de San Bernardo, en la Puerta de la Carne, pasando el puente. Inmediatamente, a la izquierda, verá el rastro de una de sus puertas en una especie de "parche" de cal entre las nuevas edificaciones.
    Los ladrillos trianeros de las "Burladerías" tienen tela...

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  5. Emilio Jiménez Díaz29/4/11 21:07

    Claro que existe un lienzo de aquella plaza que nació con mal bajío y que tan sólo tuvo tres años de actividad. Plaza en la que, por cierto, también toreó Belmonte. Existen muchas fotografías de la Monumental, del hundimiento durante las obras... y la surrealista interviú al ladrillo trianero.

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  6. No conocía esa plaza, pero sí que me gusta el mundo de los toros, sobre todo los ritos que hay en torno a ellos, el vocabulario, los colores, la literatura taurina. Leo siempre la crónica taurina, de la que hay muy buenos representantes. Pero mis conocimientos no van muy allá, aunque sé distinguir la escuela chiclanera del Paquiro. En estos momentos, me gusta muchísimo Morante. Mi padre era gran aficionado y en mi familia hay mucha gente relacionada con los toros, sobre todo mi tío Salvador, que, como toda mi familia, es muy amigo de Emilio Oliva y su casa. A mi padre le gustaba mucho Rafael Ortega y también Ruiz Miguel.

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  7. Si ves "mi torre cobalto" contemplarás, recien salido del honor, mi comentario sobre la corrida esta tarde de "El Juli" en la Maestranza.
    Todo lo que concierne a la fiets taurina es maravilloso para el pintor, el periodista, el poeta... No hace falta distinguir, sólo hace falta ser sensible para sentir la emoción de un momento. Conocí a Emilio Oliva (padre) que se casó in articulus mortis por culpa de una fatal cogida. En El Puerto tuve la suerte de ver, siendo yo casi un niño, a Rafael Ortega...
    En fin, el flamenco está muy cerca del toreo. No hace falta, para nada, que supieses o no que Sevilla tuvo una segunda plaza.

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  8. Efectivamente, la historia del casamiento in articulus mortis de Emilio Oliva la cuenta siempre mi madre. Además, Paquirri iba mucho por mi calle en la Isla pues su chófer y hombre de confianza durante mucho tiempo, Tito, era el tío de una de las niñas de la calle. En fin, Emilio, muchas vivencias en torno a este mundillo, como aquella vez que mi hermano David se perdió con seis o siete años y lo encontramos detrás de las mulillas, que habían pasado para llevar al desolladero los restos de los toros de las corridas ese día en la plaza de La Isla.

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  9. Es hermosísimo el mundo del toro. ¡Cuánto Arte ha dimanado en todas las parcelas!

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