jueves, 27 de enero de 2011

TRAS LAS RAÍCES DE TRIANA: POR EL PARQUE DE LOS PRÍNCIPES (II)


hoy vuelves al parque en busca de la pequeña colección de cítricos, de esos raros árboles, que desconocías hasta hace poco.


el calor del sol ya ha templado la fría mañana y se pega con facilidad a tu espalda, como una suave sombra amiga, más que un abrazo, te acaricia con mil punzadas de agujas finas y su luz realza los hermosos colores de las naranjitas con forma de pera, de los pequeños limones alargados de suave piel, de aquellos verdes aún, más grandes y arrugados que vas encontrando delante de ti, tocas unos tras otros los diferentes frutos y las hojas, unas retorcidas, otras estrechas, y los sutiles aromas se mezclan en tus dedos para desvanecerse lentamente, pero algo se queda flotando en tu cabeza junto a los repetidos sonidos que te llegan, un joven golpea un timbal sin descanso, manos movidas al ritmo de músicas caribeñas, negras de raíz, monótonas, pero capaces de envolverte hasta llevarte a un leve éxtasis fuera del tiempo, simplemente tus pasos se  acomodan a esos sonidos sin importarte mucho que el césped mojado comparta contigo la humedad de la noche o que te pinches al coger un fruto del naranjo espinoso, fascinado estás por las extrañas flores de azahar que enredan sus pétalos en un frágil encaje, porque formas parte de un paraíso temporal, dónde frutas venidas de lejos se ofrecen tan amigas, que alargas sin pensar los brazos para arrancar algunas que vas guardando en tus bolsillos como amuletos, menos una, que abres, una acidez pegajosa corre por tus manos, penetra por la joven herida que te acabas de hacer, escuece, que más da, te llevas esa fruta desconocida a la boca y saboreas el dulce picor de lo prohibido, la magia secreta de las vírgenes…       


hoy has ido al parque a sentir, a llenarte de vida a borbotones, embriagado vuelves, lo necesitabas tanto y era tan fácil hacerlo…

  
Rafael Martín Holgado.

4 comentarios:

  1. De nuevo aparece en estos paseos botánicos hermosísimos la "poesía secreta" de Rafa, de la que él es inspector medalleado.

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  2. Rafael M.H.28/1/11 13:14

    Esta vez ni me he ido por las ramas, pero en la siguiente entrada volveré a centrarme en los árboles.

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  3. Muy bien, Rafa, muy bien.

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  4. Por lo que he hablado hoy con él en el ágora de El Ancla, el lírico contador de árboles y flores, de la "poesía secreta" que dice Emilio, no se va a ir tanto por las ramas. Naturalmente, lo he considerado como una renuncia a su particular identidad observadora, o sea, un ejercicio contranatura...Ya veremos.

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