jueves, 25 de noviembre de 2010

TRIANA ENTRE VERSO Y VERSO: ATARDECER EN TRIANA

MANUEL PACHECO SEGURA



Dejamos hoy en nuestro blog unos versos del  desconocido y gran poeta, buscador incansable de la musa y del verso Manuel Pacheco, cuya figura y poemas pudimos conocer y disfrutar hace unos meses gracias a nuestro compañero Emilio Jiménez Díaz, con la magnífica selección que realizó a través de una serie de entradas dedicadas a ésta figura  en “DESDE MI TORRE COBALTO”.

No he querido realizar ninguna descripción acerca del Poeta y la Persona de Manuel Pacheco, ya  que considero que  la mejor descripción sobre el mismo fue la ya realizada por Emilio en su blog, de cuya dirección en internet os dejo un enlace para que podáis deleitaros con una entrañable carta de Manuel Pacheco, cuyo original manuscrito hoy puedo contemplar a mi lado mientras escribo estas líneas, y que muestra a una persona sencilla y modesta que dice vivir buscando el verso, sin parecer darse cuenta que el verso ya lo había encontrado para quedarse por siempre con él.



 

ATARDECER EN TRIANA



Hay tierras con crepúsculos altivos
que imponen su alta luz con ufanía
y allí los hombre, al morir el día,
desprecian a mi cielo. Despectivos.

Entre águilas y lirios fugitivos,
dicen "Tu cielo es triste, Andalucía..."
Venid, hermanos, a esta tierra mía
donde el ocaso enciende los olivos.

Y son antorchas de oro, aquí, en Sevilla,
una rosa infinita se desgrana
sobre el Guadalquivir, junto a su orilla.

Una paloma trémula se afana
por beber en sus ondas. ¡Cómo brilla
la cal en éste barrio de Triana!

Manuel Pacheco Segura 26-09-1987



Texto y selección: Elisa Santos Donaire

6 comentarios:

  1. Manuel Pacheco Segura nunca ha sido desconocido, ha sido poco valorado porque la Poesía, como los demás temas literarios, a excepción de la novela de "famosos", no gusta del marketing. En Triana -y con permiso de Manuel Lauriño, que ha sido otro de los grandes-el mejor poeta que la cantó y la amó desde la cercanía y la distancia del Paseo de Colón fue Pacheco. Por eso la di a conocer en mi blog, donde sabéis que la poesía más pura tiene su lugar de encuentro.
    No sé si tiene una de esas famosas "placas" en su casa de Santa Cecilia, lo ignoro. Pero ¿la Asociación Cultural y Artística Trianera no podría editar un libro con todos sus poemas al arrabal? Es una simple idea. Sobran placas y faltan libros de sus hijos más ilustres. Es mi opinión.

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  2. Elisa Santos25/11/10 19:00

    Para mí era totalmente desconocido hasta que lo vi en tu blog, y supongo que igual que para mi para muchas personas, incluso de Triana.

    Pero me alegro de haberlo conocido y de leer sus poemas que tan amablemente has puesto a mi disposición. Son una auténtica maravilla.

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  3. Algunos de sus poemas se publicaron en varios números de la revista "Triana", cuando era una REVISTA y no la hoja de publicidad del Pryca.

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  4. Estando Manolo presente tengo que decir algo porque fui yo quien lo presentó a la mesa de "redacción" de la revista "Triana"; porque tuvimos una estrechísima relación, porque viví con él momentos inolvidables, llenos de gracia y de sus ingeniosas ocurrencias, y porque tengo metida en la mente su imagen y su voz. Y quiero decir que no sólo fue un extraordinario poeta, sino, además, un humorista de imaginación ilimitada. También en nuestra revista (la de verdad) dejó muestras de sus naturales facultades para hacer reir. Era el suyo un humor un tanto surrealista, humor inteligente, a veces inaudito, y esa fue otra de las riquezas que aportó a la entrañable publicación del barrio. Era un culto creativo, o al revés, un personaje impar tocado por todas las bondades de la Providencia. Y se fue cuando estaba a punto de hacerse dueño de su tiempo. Dios se lo llevó sabiendo que se llevaba un tesoro.

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  5. Yo escucho la misma voz que tú,y veo sus gestos, y lo tengo delante como si nos estuviésemos tomando una copa, o cuando lo veía de conserje allí en la Diputación. Lo recuerdo siempre con una carpeta de folios en la mano para retratar cuanto veía. Y su humor era genial: fino, sensitivo, surrealista en la mayoria de las ocasiones. Quien se reía de sí mismo bien que tenía el pleno derecho de reírse de los demás. ¡Querido y siempre recordado Manolo!

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