domingo, 28 de noviembre de 2010

EL DEDO DE RODRIGO: CON VIENTO FRESCO

    
       La calle Juan Caballero o Caballeros, de ambas formas aparece nombrada en el siglo XVI, era un apéndice de Castilla que desembocaba en zona de tejares. A nuestro inolvidable y admirado amigo Luis Caballero le gustaba mucho este nombre porque -decía- que por ahí andaban sus antepasados. Con el tiempo la calle toma el nombre de Procurador en homenaje a Bartolomé de las Casas, hijo de Triana, defensor de los derechos de los indios y obispo de Chiapa. Aquí estuvo, ya en tiempo moderno, la bodega del cantaor aficionado Manolo el de los burros, hoy “Casa Macario”, y la tabernilla de Segundo, el padre del cantaor injustamente olvidado, como tantos flamencos trianeros. Los mejores aficionados de la zona cruzaban de una acera a otra alternando la amistad con el vino y el cante.
            En este breve curso adoquinado, -cuna del periodista deportivo Juan Tribuna y de la cantante Isabel Fayos, amén de otros personajes y otras historias-, al lado de la taberna de Macario, hoy gobernada por su hijo Andrés, ex-portero del Betis, existió un patio donde se fabricaban gaseosas; “El Cachorro”, se llamaba, cuyos sabrosos productos se repartían en carromatos tirados por poderosos mulos que se alimentaban de las algarrobas que le dejaban los chiquillos encargados de llevarlos a sus cuadras del Turruñuelo.
            Al lugar que ocupara “El Cachorro”, ancho patio de añoso sabor, vino en los años setenta a establecerse un grupo de activistas culturales que organizó espectáculos flamencos, sesiones teatrales y recitales de música y poesía, hasta desembocar en una etapa distinta que se inicia bajo el título “República de Triana”. Este espacio, ya con su sello, es el que venía ocupando “Viento Sur”, escuela de actores con escenario palpitante para el arte de Talía. Pues ahí vamos: Los entusiastas directores de esta empresa andan esperando, hermanados con Matilde Coral, a que se construya la ansiada Escuela-Teatro de Triana, tantas veces prometida por los poderes políticos satisfechos de méritos sin causa. El asunto tomó el feo cariz de una tomadura de pelo, ya que no se sabe quienes vivirán para verlo. Matilde, que un día apoyó al Partido Andalucista, cree que por ahí anda una de las causa de la sangrante demora... tanta que “Viento Sur” la volado con viento fresco de Triana. En el nuevo y lejano lugar van a esperar -son jóvenes aún- a que cuaje el proyecto tan pregonado por quienes saben vender el mismo burro las veces que quieran. Mientras, hemos perdidos una de las escasas referencias culturales que teníamos.


Ángel Vela Nieto

7 comentarios:

  1. Como siempre, un texto interesante y que hace pensar.

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  2. Angel Bautista28/11/10 14:21

    Angel,la semana pasada estuve hablando con Matilde sobre el asunto,que no es otro que un teatro en lo que se denomina campo del huevo,que sería regentado por la escuela de Matilde y viento Sur Teatro.
    Pues bien,Matilde me dijo que les habían engañado,pues lo único que habían hecho era poner el cartel para su propaganda,y dejarlos abandonados a la hora de buscar la financiación,pues por lo visto ellos tienen que aportar un millón de euros,y ni Cajasol,ni los bancos, ni empresas privadas,habían accedido a ello.
    Visto lo cual, otro proyecto de Triana que se malogra.

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  3. Qué manera de tomarnos el pelo... Lo hacen porque saben que la Triana actual ni cuando le pisan el cuello se queja. Sólo el interés material de los comerciantes afectados, promovió una de las escasísimas manifestaciones de rebeldía desde las barricadas del 36. Ya se ocuparon en su día de ahogar su voz por el extraradio. ¡Qué pena! Pero, por favor, que no decaiga, al menos en este blog, nuestro particular derecho al pataleo.

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  4. Nuestra labor está en no ceder, en seguir trabajando por nuestro barrio desde cada uno de sus flancos, lejos de las siglas políticas. Algún día nuestro árbol dará sus frutos, y Rafa le dedicará una de sus maravillosas páginas: "El árbol de la inconformidad"

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  5. Rfael M.H.29/11/10 16:27

    Conozco a Maite Lozano y a Jorge Cuadrelli los responsables de Viento Sur Teatro. Volvía de la plaza por Procurador un día de julio cuando ví la furgoneta y entré al local. Ayudé a Jorge, que estaba endemoniado, a terminar de desmontar el suelo y los cables eléctricos. Maite, trianera, no fue capaz de ver como esa escuela creada con muchísimo trabajo y no menos sueños, tenía que salir de allí. Ojalá muy pronto monten sus tablas en el barrio.
    Ese árbol de la inconformidad seguro que tiene mucha savia.

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  6. Elisa Santos29/11/10 16:42

    Esperemos que algún día podamos todos disfrutar de un lugar como "Viento Sur" en el que el arte de desparrame, empapando el suelo de parquet y la poesía y el compás surjan a borbotones de sus paredes...

    A un lado del escenario, o en el centro del patio de butacas, como un espectador más podríamos plantar ese árbol del que Emilio nos habla.

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  7. Le estamos dando la Cultura gratis a quienes nos niegan hasta este hermoso regalo. Plantemos el árbol.

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