martes, 3 de julio de 2012

TRAS LAS RAÍCES DE TRIANA: LOS ALIGUSTRES DE SANTA CECILIA



Esta santa romana es la patrona de la Música porque mientras la martirizaban se puso a cantarle al Señor unos salmos. En un relato del siglo V se cuenta como Santa Cecilia sobrevivió cuando intentaron ahogarla en su baño y después salió ilesa cuando la echaron en un barreño de agua hirviendo, entonces mandaron decapitarla allí mismo, pero el verdugo después de varios espadazos fue incapaz de separarle la cabeza del tronco. Sin embargo, tres días más tarde murió desangrada. Todo ocurrió en el barrio del Trastevere, en Roma, un lugar tan populoso como la avenida de Santa Cecilia, un enjambre de tiendas, bares, vecinos y transeúntes, donde hasta el tiempo termina por entretenerse, por eso los repetidos bloques de ladrillos vistos y los altos aligustres son el mejor escenario para sentirse como en casa.


La floración de los aligustres se ve casi siempre acelerada por el calor de estos días y los múltiples racimos de pequeñas florecillas blancas van tomando el color meloso del atardecer, antes de dejarse caer sobre el suelo gris y los coches que nunca faltan junto a las aceras, quizá sea el único momento en el que estos árboles llaman la atención en una avenida caracterizada por el movimiento.


Hay cuatro o cinco ejemplares de aligustres variegados, un producto de la jardinería, que tiene las hojas de dos colores, un amarillo de fondo sobre el que los verdes, como ríos de acuarela, corren desde la base hasta el ápice del limbo. 


Si alguna vez no tuviera más remedio que vivir fuera de TRiana, estoy seguro que de las cosas que echaría más de menos sería la avenida de Santa Cecilia y no es, precisamente, porque se trate de un hermoso paseo, pero cada vez que la atravieso me siento uno más de esa íntima multitud que va en busca de la compra o que visita cualquiera de los bares que funcionan como parroquias, no sé, pero cruzar esta calle me da fuerzas, como si me bañara en el río de la vida.

Rafael Martín Holgado

11 comentarios:

  1. Precioso texto, Rafael; ya te comenté que estos comentarios reunidos y encuadernados sería un precioso libro. Contrariamente a lo que ha pasado con Sierpes respecto a la nueva Tetuán, ha ocurrido con Santa Cecilia y la Ronda de Triana; la gente sigue prefiriendo pasear, o pasar, por la calle principal de toda la vida...
    Bonita manera de describir las hojas de sus árboles.

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  2. Rafael M.H.4/7/12 20:27

    Gracias, Ángel. Respecto a lo del libro, no me importaría hacerlo, pero no tengo ni idea de cómo y a quién presentar estos artículos y fotos. También dudo de si a la gente le interesaría tanto conocer los árboles de su barrio.

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  3. Es de los libros que deberían editar los distritos, en este caso la Tenencia de Triana, para que sea conocido por todos los vecinos, pero especialmente en los colegios e institutos. Para este tipo de gasto siempre tendría que haber dinero. Será cuestión de hablarlo.
    Por cierto: buen artículo el de la cucaña en la exposición y catálogo sobre la Velá.

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  4. Rafael M.H.6/7/12 13:43

    Gracias, Padrino, por haberme dado la alternativa.

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  5. jimenezjb6/7/12 15:05

    Coincido con Ángel tanto en lo del libro "Tras las Raices de Triana" como en el artículo de la cucaña. Que no decaigan esas ganas de escribir, RAFAEL MARTíN HOLGADO, que algunos todavía no se han enterado cómo te llamas.

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  6. ... bueno, José Luis, tomémoslo como un lapsus. Fíjate las canas que tengo y hace sólo unos días me bautizaron de nuevo en titulares. No hay que preocuparse por esto. Lo importante es el texto de Rafael.

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  7. Elisa Santos8/7/12 23:56

    Si que estaría bien ese libro, además ya está el título y es un título con gancho "Tras las raices de Triana", un estudio biológico con unas pinceladas poéticas... deberías pensar en ello en serio.

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  8. Una de las tardes de la semana que estuve invitado en el Infanta Luisa tomé café sentado debajo de ellos y me fijé sobre todo en uno que no estaba en la línea de la acera,aposentaba sus reales a la entrada de una callecita perpendicular y tapaba casi toda la fachada y sus correspondientes ventanas del edificio al que estaba adosado,lástima que tuve que salir por pies debido a lo que explico más adelante. Hermoso árbol para mí que lo contemplaba, no sé para los vecinos si se le sumamos el guirigay de los pájaros y sus correspondientes e intestinales llamadas de la naturaleza.

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    1. Rafael M.H.11/7/12 0:04

      Tienes razón, muchos árboles de nuestras calles han crecido demasiado y se van metiendo por las ventanas sin el más mínimo pudor, están tan altos que los paseantes no pueden apreciarlos, eso sí, siguen dando sombra, ¿culpables o inocentes? El veridicto no es fácil.

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  9. jimenezjb11/7/12 17:52

    Ferca, con lo que tú entiendes de animales seguro que, al igual que Rafa escribe de las raices de Triana, podrías iniciar una serie hablando de los "animalitos" del Barrio. Nada más que con la de "pájaros" que tenemos casi no daría tiempo para hablar de los burros y otros bichos.

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  10. Te diré José Luís eso tan manido de: "Nunca se acaba de aprender" y eso me pasa a mí que llevo aprendiendo toda mi vida, todavía no he terminado y cada día me sorprendo más de las diferencias que hay entre la inteligencia de los que llamamos animales y de la mal llamada inteligencia de los que mal nos llamamos humanos, también animaloides en la parte que nos corresponde y entiéndase la redundancia.

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