domingo, 24 de junio de 2012

DESDE EL MONTE PIROLO


                                                             EL ENCUENTRO

    Pues nada, que estaba yo en la farmacia comprándole a mi Bata pegamento para las prótesis dentales, los piños postizos, que cuando no tiene el pegamoide se le bajan cuando habla y  el labio inferior se pierde y queda adornado con una cajadominó sin tapa y ya me iba cuando uno de los parroquianos empezó a decir que era de Triana del corral el Horno del Gallo y se le notaba el orgullo con que lo decía, como el que lo cuenta tenía mucha prisa ese día, pensé: “Tengo que hablar con él”.




    Efectivamente. Pasado un tiempo tuve que volver a la farmacia y a mi pregunta me dijeron que lo conocían pues era cliente habitual debido a una enfermedad, Parkinson, que le afectaba desde hacía tiempo y que tenían hasta su teléfono. La farmacia fue el punto de encuentro después de contactar con él.




    Se llama Antonio Ortiz Chacón, nació en el corral Corea, calle Pagés del Corro, nº 35, en la Cava de los Civiles, estaba ubicado este corral entre la calle Covadonga y una ferretería que está actualmente en activo, frente por frente a una antigua guarnicionería. Antonio nació en agosto del año 1940 por lo que próximamente va a estrenar sus 72 años.


     Su padre  Manuel y su madre Mª de la Luz, según Antonio muy agitanada, el padre trabajador en el muelle descargando barcos de carbón. Tuvieron siete hijos -5 varones y dos hembras- tantos que ya no cabían en las habitaciones exiguas del corral, entonces los mayores emigraron para vivir con su agüela  al corral el Horno del Gallo, también en la calle Pagés del Corro pero en la Cava de los Gitanos, en el nº 88, frente por frente al colegio Reina Victoria, donde había una fuente de mal recuerdo para Antonio porque allí se refrescaban en verano descalzos los chiquillos y él  puso el pié encima de el culo de una botella partida y la sangre regó media calle, ese mal día se le quedó clavado, también, en el recuerdo.




    Se casó con Josefa, trianera del Corral del Cura, Pagés del Corro nº1, y hace treinta años tuvieron  que emigrar de Triana y se aposentaron en San Juan de Aznalfarache con dos vástagos a cuesta que hoy día son tres, dos hijas y un hijo. Por lo menos estaban cerca de su barrio y había días que si subían a la muralla árabe o a las crestas  de las espaldas de la  Cooperativa también lo veían, al barrio y al río, su río.



    Trabajó en Maestranza Aérea en la puesta a punto de aviones Messerschmitt, Pedros, Junkers, Saetas y avionetas varias, más tarde ya sin aviones siguió como electricista industrial de mantenimiento.




    No se si la artesanía que hace en marquetería es una terapia a la enfermedad que sufre desde el año 2003 o es  la afición de un hombre inquieto que no se conforma con la jubilación a sentarse en un banco y ver pasar la vida, creo que es esto último porque mantener el pulso para construir y ensamblar las piezas es de una precisión de relojero. Fue deportista practicando el senderismo llegando a presidente de la Asociación de Senderistas Cima-94.




    Es la recreación maquetaria del corral El Horno del Gallo, en cartón, pero también le llegó la crisis y la obra está parada de momento esperando otros tiempos mejores. Es la puerta de entrada del corral, bajo la balconada, con fachada a Pagés del Corro, dando paso a un distribuidor para habitaciones de abajo y partidos subiendo a los corredores altos, hay según se mira la entrada, a la derecha un kiosko de chucherías escoltados por dos ventanucos con barrotes que correspondían a habitaciones con cotas más bajas que la calle y a la izquierda un portalón sin terminar que era el local de  una confitería y  obrador.




    Otra perspectiva del corral, esta vez lateral, donde se ve un piso alto con barandales decorados con sus macetitas y todo, la escalera de subida y junto a ella línea de habitaciones en una primera planta.




    Parte lateral izquierda, medianera con un almacén, el verdadero corral con tendederos, árbol seco, lavaderos y da la impresión que terrizo.








    Pero en casa de Antonio y de Josefa –trianeros de pura cepa también en la diáspora- no es solo él el artista, también sus hijas Mari Luz y Pepi hacen pinitos con los pinceles, arriba de este párrafo está la muestra. Y el hijo que me ha dicho que canta para rabiar. Dichosa la rama que al tronco…..


                                                    Antonio del Puente
                                                        Verano del 12
     

15 comentarios:

  1. Qué curioso, Antonio, hoy he estado con Paco Béjar, un flamenco compañero de correrías de Manolito El Rubio. Paco sabe mucho de lo que ahora me ocupa, la Triana flamenca. Paco nació y creció en el corral El Horno del Gallo donde también vivió el célebre Pepe el tranviario, aquel que paraba el tranvía y esperaba a los habituales que se retrasaban. Una casa con mucha historia. Al horno llevaba mi madre la tortera cada Pascua. Y, fíjate, como sabes, yo nací en el número 3 de Pagés del Corro, paredaño al corral del Cura, el de Josefa.
    Y todo esto me lleva a dos cuestiones. Una, que el nuevo corral del Cura debería estar destinado a los antiguos vecinos que echaron vilmente de sus patios (tenía tres). Y otra: que ahora es la "casa fantasma" de la Cava de los civiles, porque permanece siempre cerrada a cal y canto y eso que tiene cancela. Los nuevos, extraños y afortunados vecinos no quieren que se les moleste ni siquiera con la vista.
    Está hablado con el distrito y estamos a la espera de que a la casa se le quite la máscara; con el corral Sánchez es lo único de interés que resta de lo que fue calle tan emblemática.
    Saluda al paisano -que es un artista- la próxima vez que lo veas.

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  2. Te lo prometo Ángel que lo saludaré de tu parte. No solo en el nuevo corral del Cura los vecinos tienen la cancela cerrada , pregúntale a J. L.Jiménez -vivía en el hoy moderno Corral de San Joaquín- que tenía que entrar en el patio rezando jaculatorias por lo bajini para no molestá a sus convecinos. Que es lo que ha hecho, pues mudarse a otro piso que tiene dos balcones a la calle y cuando le entra la neura se asoma y se pone a dar chillíos y no se enfada naide porque la calle es la calle de los cacharritos (del Infierno) hasta altas horas de la noche. Creo que en el corral el Horno del Gallo nació o vivió el Curro Puya que conocemos actualmente.Pues si es difícil que le den algo a los antiguos vecinos para vivir en Triana, más difícil aún es que te busquen algo no ya para vivir si no para morirte en tu barrio. O sea imposible, según me han dicho los que tienen las llaves maestras que abren las puertas.

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  3. Jesús Miranda Fernández26/6/12 10:55

    HOLA: Antonio, después de toda una vida juntos en el trabajo nunca supe que de pequeño estabas en Triana y jugabas en Pages del Corro "Cava de los Gitano" cuando ardió la fabrica de madera yo me encontraba allí y aproximadamente tenia unos 4 años y seguro que he jugado contigo;recor-
    darás el cochesito Lerén.
    Me ha dado mucha alegria saber de tí,y que estés tan joven,siempre fuiste amigo de los compañeros dando explicaciones de tus ideas.
    Cuando hable con Fernández de Cachero(mi primo)te veré

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    1. Hola Mirandita: Recuerda que yo siempre te llamaba asi,cuando nos cruzabamos por la MAESTRANZA,mira por donde nos vamos a encontrar gracias a nuestro barrio de triana al que tantos recuerdo tenemos.Pues si conoci a tu primo y estuvimos hablando del bario,me propuso hacerme este reportage y acepte de primera,lo cual es bueno que se sepa la manera, de aquellos tiempos. un saludo Antonio Ortiz

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  4. Antonio es un "señor" cabal, uno de esos que ya quedan pocos y que el mundo seria mejor si hubiera mas como el. Nunca le agradecí bastante que fuera como un abuelo para mis hijas. ¡¡¡Gracias Antonio!!!

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  5. jimenezjb27/6/12 0:20

    Antonio, estos encuentros, historia de Triana, son extraordinarias y hay que seguir plasmándolos en el blog. Seguro que Ángel Vela podrá contarnos algo más del mencionado "Corral Corea"; es la primera vez que escucho hablar de él.
    Con respecto a los corrales cerrados a cal y canto, los que Ángel menciona como "casas fantasmas", hay que promover que estén abiertos para que puedan ser visitados, un curioseo no debe molestar a nadie.

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  6. jimenezjb27/6/12 0:30

    Se me olvidaba, Ángel, el volumen de la música depende del ordenador de cada uno. Debes de subir el volumen en tu ordenador; no podemos hacer nada desde el entorno del blog. El fragmento musical ha sido cedido y elegido por Ricardo Miño.

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  7. Por ejemplo jimenezjb se de un corral, a la espalda de la catedral trianera, que todavía está igual que antes pero deshabitado y que sé de buena tinta, tía Carmen, que Lola Flores estuvo viviendo en el, en casa de una gitana que la acogió, no sé el motivo, durante cierto tiempo quizás más de un año. Sería interesante saber la historia y el porqué.Si Ángel no sabe nada del corral Corea, que lo dudo, se lo preguntaremos de nuevo a Antonio. o que él lo escriba en el blog.

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  8. Va de corrales... lo que sé, que no quiere decir que sea lo cierto.
    Tengo anotado el número 35 de Pagés del Corro (Cava de los civiles) como el corral de las Sanguijuelas; nada más entrar estaban las tinajas con los "bichitos" de un sangrador. En este patio vino al mundo el Maestro Oliva, el autor de sevillanas y coplas famosas, sobrino de aquel otro músico del mismo nombre. Es referencia antigua como es de suponer, así que bien después pudo cambiar el nombre por el de Corea si es que hablamos de la misma casa.
    Imagino que el corral al que se refiere Antonio "a la espalda de la catedral trianera" es "El Jardincillo", número 5 de Bernardo Guerra. Esta fue la calle del popular Cabo Reja y de Guerra el barbero, pero nada sé de que fuera cobijo de Lola Flores. La vida de esta artista es muy conocida y lo más cerca que se sabe que estuvo de este corral es en la taberna "El Morapio", a treinta pasos de allí.
    Ya está puesto el altavoz para que yo pueda escuchar con gusto la música de Ricardo Miño. A este blog le faltaba ese hermoso detalle. Gracias, José Luis. Por cierto: En el otoño, según tengo entendido, se ponen en marcha medidas para impulsar Triana en el negocio del turismo; la eliminación de las "casas fantasmas" será lo primero. Eso espero. Y a ver quien arregla la fachada del corral de la Encarnación. Por esa "belleza" tampoco hubo quejas de los arquitectos de la otra orilla, desde allí sólo se ve el murallón...

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    1. El nombre de corral ( Corea), le viene de lo conflictivo que estuvo esa guerra,cada cual iba a lo suyo.Un lio igual que dicho corral ,este corral estaba situado en la cava de los civiles frente al antiguo bar kika,tenia una entrada muy ancha con escalon que daba asceso a las viviendas, parte alta y baja. a la parte alta se utilisaba una escalera que estaba entrando a la derecha ,este corral primitivo era abierto en su parte central, posteriormente se edifico toda esta parte y asi hubo tantos vecino variopinto

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  9. Rafael M.H.28/6/12 0:35

    Muy buenos los comentarios que ha suscitado este artículo, hemos dado vueltas por TRiana, lo que a todos nos gusta, me encanta que me lleven de paseo por los corrales, que me presenten (virtualmente hablando) a personas tan interesantes. Una delicia seguir vuestros pasos.

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  10. Es fabuloso que se haya incorporado a nuestros comentarios Antoni, le doy la bienvenida igual que a Jesús, primo mío, y a Rafael Ortiz. Y hablando de corrales Antoni no nos ha aclarado si el corral Cores es el antiguo corral las Sanguijuelas, que le servían al sangrador para hacer sangrías sin tinto, sin gaseosa, sin canela ni azúcar ni limón y sin chorrito de coñac, eran sangrías de caracteres paliativos y curativos(?).Y como seguimos hablando de corrales le preguntaría a Ángel por el corral que había un poco más allá del Horno del Gallo, en el nº 114, donde vivía toda la familia de mi Bato, pero nunca supe ni como se llamaba ni sus características porque cuando se fueron de allí yo era pequeño y no logro recordar hablo de las décadas de los 20-30-40 e incluso principio de la de los 50. Y creo,seguimos hablando de corrales, pero no con certeza, que junto al corral del Jardincillo había otro y no sé en cual de los dos estuvo Lola, aunque todo lo comentado puede que sea una leyenda urbana, como todas las leyendas, tiene un fondo de verdad. Puede ser que no estuviera acogida por una gitana vecina sino que hubiera vivido en habitación de alquiler individual y puede también que haya alguién que lo recuerde, hablo de las mismas décadas que anteriormente. Hay que tener en cuenta que en los tiempos de los que hablo esa zona de Triana era un auténtico hervidero de artistas y para muchos artistas, de todo tipo, venir aquí a absorber, aprender, copiar... pasando temporadas -de hecho lo hacían hasta hace poco tiempo- era un auténtico lujo porque no existían ni las academias ni las fundaciones subvencionadas como fábricas de artículos en serie. Eran,igual que ha dicho Antoni,como los vecinos del corral Corea cada uno a lo suyo y con su arte a cuestas.

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  11. Por no dejar sin responder tu requerimiento, amigo Antonio, te digo que el 114 estaba ya por el último tramo de la Cava gitana, el de las herrerías de los Puya y El Señorito; la de los gitanillos era el 120. Le preguntaré a Paco Béjar que vivió y creció (y vive) por allí.
    Respecto a lo de Lola Flores parece raro que no sea nada conocida, popularmente, esa supuesta estancia de la artista en la calle Bernardo Guerra; tendría que ser cuando era una niña o adolescente porque si no se hubiera comentado y hasta escrito alguna vez. Y aún así creo que se sabría con certeza.
    No recuerdo más que ese corral en la citada calle, cuyo viejo caserío pernanece, aunque con mucho abandono, en la única acera habitada; la otra conforma los paramentos laterales de la iglesia de Santa Ana.

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    1. Estimado señor Vela.el motivo de constestarle a su preguntasobre los corrales de triana le dire que por motivos de males . el corral llamado horno del gallo estaba situado ,frente al colegio reina victoria este tenia edonde vivia tambien Paco.Bejar que por cierto es primo mio ,por favor si me pudiera mandar su direccion para poder constactar con el . Mi direccion es ,A NTONIO ORTIZ CHACON barriada EL BUS 71 Mairena del Aljarafe, mi telefono 954762605 .muchas gracias

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  12. jimenezjb3/7/12 17:48

    El otro día, en Marbella, me enteré que en el corral Corea vivió El Malino, el famoso buzo. También un restaurador de muebles, de nombre José, que tenía un pequeño taller en La Cava de los Gitanos y Enriqueta que trabajaba en la plazaabasto de Triana y que al parecer todavía vive. A ver si Antonio nos confirma estos datos.

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