lunes, 29 de agosto de 2011

VEO VEO: DE VUELTA

De las tierras que visito me suelo traer muchas fotografías, hermosos momentos, charlas con gente amable y un par de kilos de recuerdo, esos que los gimnasios y las dietas tanto ansían destruir en poco tiempo, pero borrar lo vivido no me gusta y menos con prisas. 
Al día siguiente de volver de cualquier viaje me lanzo a la calle y compruebo que casi todo sigue igual, lo normal, porque es corto el tiempo de ausencia, acaso un local que ha cambiado, una calle en obras, poca cosa…
Va terminando agosto y algunos rincones huelen a viejos sudores, a culos de litronas, a secas alcantarillas y orines rancios, pero pronto tienen que llegar las primeras lluvias, esas que limpian el ambiente y el cuerpo, porque con el calor no te importa mojarte, para mí marcan más el inicio de un nuevo año, de otra época por empezar, con sus soñados cambios, que las indigestas uvas que con tanto dificultad viajan entre trozos de turrones.
Voy por Pagés del Corro, camino de la Plaza de Cuba, por la acera más lejana al Puente, prefiero la otra, pero el sol manda, el blanco colegio de Aníbal González resplandece como una mole de merengue helado, la casa que acaban de arreglar justo enfrente, la del estanco, ha quedado de maravilla, ambas, de esquinas redondeadas para abrir el espacio al caballo que anda a la doma trianera, más allá un bloque de albero y poco antes de llegar a la calle Troya siento que alguien me mira desde un balcón, junto a una regadera y un cubo de cinc, guiño juguetón, pícaro, cómico, fresco, no me digas que no es pa enrollarse.


Rafael Martín Holgado.

9 comentarios:

  1. Paseo curioso de un lugar tan paseado. Prosa para ver las cosas de otros colores.
    Vienes bien "enrollao", Rafael. Bienvenido. Creía que me había quedado solo...

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  2. Que no, Ángel, que no estás solo, que ya están aquí tus partidarios. Lo peor de la playa no es ir, que también,lo peor es tener que volver y cuando vengo me encuentro que me has puesto, Rafaé, en la pantalla a mi amor platónico. Cada vez que voy y vengo para el Metro se me acelera las pulsaciones deseando verla esperándome en el balcón. No sé en que época datarla con ese peinado a lo Garçon, esa torera sin mangas con los ribetes haciendo juego con los de los volantes y el clavel reventón de la cabeza. Un auténtico diseño sobre el cañizo morado nazareno de fondo. Los aplomos muy delgados para mi gusto. Pero güeno, vale. Está para ponerse debajo der barcón y cantarle:"Tiene una cinturita, que óle,óle, que te parece/ ar clavé en la maceta quer viento mece.....

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  3. Los brazos son los de antes; qué lote de huesos. El único "año" que duró veinte fue el de la hambre... Ese amor tuyo sólo puede ser platónico, Antonio; lo digo por las carnes ausentes.
    Menos mal que se anima esto; contigo y con Rafael -y los demás que espero pronto- los buenos ratos están servidos. El blog trianero ya se siente el pulso. Me sentía el Robinsón de la isla de agosto.

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  4. Rafael M.H.30/8/11 20:17

    Querido Robinson ya estamos en tu isla y, como casi siempre nuestras frases, pensamientos y vivencias se entremezclan sin disimulo, un saludo para todos.

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  5. jimenezjb31/8/11 22:07

    Antes que nada, hola a tod@s. Yo acabo de regresar del extranjero. Fantástica nuestra musa huesuda y morada. Tendremos que "enrollarnos". Me voy directo a Las Golondrinas que necesito un caballito de jamón.

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  6. A que no te acordaste de llevarle a nuestra musa un isocarro lleno de caballitos de jamón que güena falta le hacen.O el Sicab entero.Y el último que no se lo coma y la montamos para darle una güerta por Triana para que haga bien la digestión. Mala memoria José Luís, hay que cumplir con las damas.

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  7. jimenezjb2/9/11 17:02

    Antonio, creo que a nuestra musa es mejor llevarla a Casa Manolo y jartarla de garbanzos con bacalao, después la llevamos a Las Golondrinas y le damos el caballito y a ver quién es capaz de enrollarla.

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  8. Rafaé, quítale a Jiménezjb de la cabeza lo de llevar la musa a Casa Manolo. Pasé antesdeayer por la calle Pagés del Corro para el metro y la casa de la musa es un desfile de modelos anoréxicas. Son cuatro más, una por cada ventana con distintos modelos de trajes, por lo tanto,si se ponen a comer acaban con los trompitos y con la cartera. Que lástima que no llevara el móvil para la foto. La musa se me ha desvanecido. Se ha quedado soltera y sola en la vida y sin perrito que le ladre.

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  9. Rafael M.H.7/9/11 0:36

    Tienes razón FerCa, las musas se están reproduciendo como locas, espero que comiencen a colgar mushashitos vestidos de nazareno para que les hagan compañía, aunque a lo mejor prefieren estar solas, el patio no está pa mucho trote.

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