lunes, 18 de febrero de 2013

EL DEDO DE RODRIGO


   

 Trianera de Honor


         Ni puede ni debe faltar nuestro recuerdo a Marifé. El mismo sábado, en la hora grata de nuestra tertulia en “El Ancla”, estuvo en el corazón y la palabra de todos y, como el bar de la Cava tiene ganada fama de cenáculo de veteranos apegados o, mejor, seducidos por el Arte -como debe ser en Triana-, a una agencia de noticias le dio por nombrar tan grato lugar; así que empezaron las llamadas desde la radio. Atendimos las primeras, las del directo que no podían esperar y las demás las remitimos a quien fue su íntimo amigo e inspirador del homenaje que, aun habiendo dejado ya la huella de una hermosa placa en la casa donde vivió su niñez, restaba su culminación, nos referimos a nuestro camarada Alfonso de Miguel.

            En estos casos hay que recurrir a particulares recuerdos para no repetir lo que los medios han venido propagando de tan singular artista de la canción. Los ecos más antiguos de su emocionada y emocionante voz nos llegaron en aquellos años de su espectáculo “Torre de Arena”, título de una canción que fue bandera de presentación, los primeros brillos de su estrella. Y así quedó como la banda sonora de un tiempo de adolescencia con tardes ocupadas en un asiento de la Escuela de Arte y Oficios de la calle Antillano Campos, muy cerca de donde despertó a la vida y al aire de Triana que la hizo como fue.

         Han sido muchos los artistas de la copla y el flamenco que llevaron el nombre de Triana por el mundo; fueron y son muchos. Uno de ellos, Naranjito, el extraordinario maestro de la calle Fabié, formó en la compañía de Marifé en algún –o algunos- espectáculos, y fue incansable altavoz de lo que la artista atesoraba fuera de su aureola profesional, su humanidad. Luego, el mencionado Alfonso de Miguel, cantaor, crítico, hombre de la misma atmósfera, no paraba de alabar la bondad de su amiga a la que visitaba con frecuencia; a la que llevó al césped del Villamarín donde recibió el cariño y consideración del club bético y, también, por la que trabajó lo necesario para que en una Velá de la Patrona fuera nombrada Trianera de Honor. Tuvimos ocasión entonces de comprobar su natural bonhomía.

         Curiosamente un 15 de Febrero nuestro amigo Alfonso de Miguel nos convocó para hablarnos del gran homenaje que pensaba organizar en honor de Mari, como él la llama. En una sala de la Tenencia de Alcaldía nos reunimos muchos de los que podíamos alentar la iniciativa. Se puso la primera piedra sobre la idea de un espectáculo en el Lope de Vega acompañado de un nombramiento oficial como sevillana, el homenaje incompleto al que hemos hecho referencia.

         Añadiremos que con motivo de la publicación del libro “Triana, un barrio de cine” y encontrándonos en el corazón de Triana, la plaza del Altozano, recibimos su llamada telefónica, y como si se tratara del favor a una principiante, nos agradeció la referencia de sus películas y el texto biográfico que incluimos, prometiéndonos una visita sin prisas al barrio que siempre llevó en su corazón.

         Nos seguirá conmoviendo su “Torre de arena”, el himno de aquellos años de nuestra adolescencia, y jamás olvidaremos su voz, tan flamenca, tan nuestra...

Arte, trianería y flamenco por los cuatro costados: Pedro R. Miño, Marifé de Triana, Pepa Montes y Ricardo Miño. Programa de Canal Sur "Lo que yo te cante"

Ángel Vela Nieto.

sábado, 16 de febrero de 2013

TRIANA EN COLLIOURE




Han sido muchas las exposiciones de Helios Gómez en países como Italia, Francia o Alemania, así como en numerosas ciudades españolas. Una nueva exposición- Helios Gómez La Revolución Gráfica- está teniendo lugar, entre el 15 de febrero y el 7 de abril, en el Castillo de Collioure. Organizada por el Consejo General de los Pirineos Orientales,  está encuadrada dentro de los actos que se celebran en esta ciudad con motivo del 75 aniversario de la retirada de los republicanos españoles en febrero de 1939.

La inauguración  ocurrirá el próximo  día 28  donde se presentará un nuevo libro, dedicado al artista trianero, que contendrá un capítulo dedicado a la Triana de su época y que en este blog tendremos la oportunidad de conocer. Ha sido nuestra humilde contribución a este evento y una manera de asegurarnos la presencia de nuestro Barrio en esta exposición  internacional. Sin embargo nos hubiera gustado que la “Triana Oficial” hubiese estado presente en Collioure tributando honores tanto a Ana Ruiz como a Helios Gómez. Nos conformaremos que, al menos, estos dos célebres personajes de Triana tengan una mayor repercusión en su barrio de nascencia. Para ello reivindicamos una exposición de Helios Gómez en el Castillo de La Inquisición y algún homenaje en Triana a la madre de Antonio Machado.

Desde el Castillo de Collioure se pueden contemplar unas impresionantes vistas donde el atrapamiento de la majestuosa Cordillera Pirenaica contrasta con la libertad del mar Mediterraneo.  Una nueva visita al Hotel Bougnol-Quintana, última residencia de Antonio Machado  y su madre, y desde allí el paseo silencioso hasta el cementerio de Collioure donde depositaremos unas flores frescas y algún recuerdo trianero para Ana Ruiz. Compartiremos el día con Gabriel Gómez, hijo de Helios Gómez, y su esposa, Caroline Mignot y seguro que el espíritu trianero estará presente en Collioure.



José Luis Jiménez

jueves, 14 de febrero de 2013

DE PASEO: AMOR Y FE





Al salir me he cruzado esta mañana con gente joven que llevaba una flor en una mano y en la otra un regalo, no hay duda, San Valentín sale, como yo, de paseo y  lo mismo visita alguna joyería, que entra en las floristerías para engalanarse de flores rojas o se endulza aún más en alguna pastelería, casi todos los comercios les abren las puertas, incluso algunos bares de copas se estaban adornados con globos rojos en forma de corazón, raro es que los ferreteros no se hayan hecho todavía con candados especiales para este día. el amor se ha envuelto, definitivamente, en papel de regalo, sin que se sepa lo que hizo el mártir romano para sustituir a la atrayente Afrodita, pero al igual que jalowín, en muy poco tiempo, han calado tanto las nuevas costumbres entre la gente, que muchos se enfadan si no reciben hoy, aunque sea un detallito, que yo con poco me conformo.


Vaya, he visto el anuncio de una película de cine y he pensado que era un cristo, es que ya estamos en cuaresma, me digo para perdonarme el despiste, el próximo domingo, mientras muchas poblaciones cercanas siguen inmersas en los carnavales, en Sevilla tendrá lugar, si el tiempo no lo impide, el Via Crucis Magno para celebrar el Año de la Fe. Por iniciativa del arzobispo, catorce pasos saldrán de sus capillas para dibujar en la Avenida la pasión y muerte de Cristo. No hay música, no hay nazarenos, ya lo advirtió Juan José Asenjo en una entrevista el pasado mes de septiembre: «creo que sigue siendo necesario insistir por activa y por pasiva en la genuina identidad cofrade, en los aspectos más espirituales de la pertenencia a una hermandad, de manera que los aspectos externos, culturales folclóricos o costumbristas no ahoguen lo que puede y debe ser una vía preciosa de vida cristiana y de compromiso eclesial». Menos mal que por fin llega alguien de fuera a decirnos cómo hay que sentir la Fe, ya está bien de emocionarse con las saetas y las marchas, que el incienso y el azahar no nos distraigan de la verdad, y yo que pensaba que en estas tardes soleadas y templadas bastaba con sentarse en la calle a ver pasar el cielo azul, mirar hacia un lado y sentir la alegría de unos ojos conocidos que te miran, para comprender el milagro de la vida, dejar pasar el tiempo hasta ver aparecer esa luna creciente, una luna inmaculada con las puntas hacia arriba, que llevaban en sus pies muchas diosas precristianas, que simbolizaban el amor o la fertilidad, tradiciones…
Rafael Martín Holgado

martes, 12 de febrero de 2013

EL DEDO DE RODRIGO

Portada del libro-guía "Triana en tres tiempos"

 Fitur

Es el mes de Fitur, la Feria Internacional de Turismo que se celebra en Madrid. Y es la primera vez en muchas ediciones en la que apenas se ha hablado, si es que algo se ha dicho, de que Triana iba a disponer de su destacado lugar en el stand sevillano. Es más, tampoco se ha comentado nada de ese stand si es que la crisis ha dado permiso de estancia y ha podido sufragar los gastos de viaje y hoteles de no pocos funcionarios en unas gratísimas jornadas.

         Todo esto nos recuerda otros años en que el histórico arrabal, el barrio universal, y según se nos decía, iba a ocupar sitial de honor en el escaparate turístico de la ciudad y en un lugar que nos parece, más que otra cosa, luminoso campo de batalla donde se dan de codazos los sitios del mundo de mayor aprecio y agradecimiento al sector turístico por lo que aportan a su economía. Sonrisas capciosas, deslumbre a discreción, folletos –vendaval de folletos-, sabrosas degustaciones, pero realmente cada espacio es una trinchera, una lucha indiscriminada por la captación de los privilegiados que tienen en los atractivos del viaje uno de los principales gozos de la vida y, naturalmente, de las empresas que viven de ellos y por ellos.

         En el año 2005, Pedro Tabernero, un editor sevillano de lujo, realizó para el Consorcio de Turismo de Sevilla, unas guías de barrios históricos. Al que suscribe le encargaron el dedicado a Triana. Este trabajo, bellamente ilustrado como todos los de la serie, fue presentado en el mismo Ayuntamiento en acto presidido por el alcalde, señor Monteseirín. Allí se propusieron acciones para propulsar el atractivo turístico de Sevilla basadas en la protección de establecimientos y lugares con solera, lo que evidentemente no se cumplió. Nos dijeron que las guías serían armas para esa guerra a la que hemos aludido y que –sin saber de ella, o sea, de Fitur, más que lo visto en los informativos de televisión- nos parece eso, una confrontación de idénticos intereses. Suponemos que ocuparían su sitio en los mostradores, mas nunca nos enteramos cómo le fue en la batalla. Eso sí, desaparecieron todas.

         Lo más llamativo que nos ocurriera con Fitur (o sin Fitur), fue en el año 1990 cuando la ciudad era toda Expo´92 y Sevilla, a dos años fecha, ya ocupaba un lugar protagonista en el mapa nacional. Eran tiempos del señor del Valle en la Plaza Nueva y del señor Floranes en la Tenencia de la calle San Jacinto. Y resulta que escribimos un libro-guía titulado “Triana en tres tiempos” que no era más que una andanada en nuestra particular guerrilla contra “la isla de la Cartuja” (el “Diccionario Trianero” fue otro intento baldío de llamar la atención).

         La euforia que se vivía en el ambiente político y económico quizás propiciara que el Ayuntamiento se animara a publicar el libro. Y, en seguida, nos señalaron una imprenta. El libro fue presentado en acto previo a la Velá celebrado en el teatro del colegio Reina Victoria. La mesa estaba ocupada por el citado delegado, el señor Bretón que era el representante de la oposición municipal, don Luis como director del centro y por el presentador, nuestro camarada Emilio Jiménez Díaz. Se repartieron ejemplares después de hablar del contenido del objeto presentado y lo que se pretendía con él, mientras el delegado se observaba las uñas.

         Después no fueron pocos los amigos que nos preguntaron la forma de hacerse con el libro, porque iban a la Tenencia inútilmente; la explicación del delegado es que se habían repartido en el stand de Fitur. Aquello nos desorientó un poco y nos disgustó mucho, porque no era texto para extraños, sino para quienes deben apreciar lo propio, lo que tenemos y, muy especialmente, para aquellos paisanos que estaban colaborando en levantar una ciudad dentro de otra estratégicamente postergada.

         Pasaron al poco los políticos citados; los andalucistas tomaron el Ayuntamiento, y como la nueva delegada  de Cultura, doña Enriqueta Vila, nos pidió colaboración –ya pasada la Expo- para la organización de unas jornadas en Triana dentro de un invento que se llamaría “Cultura va por barrios” –con un costo total de seis platos de cerámica- aprovechamos para comentarle lo ocurrido con aquella guía. Y héteme aquí que nos llama a los pocos días para decirnos que en unos de los almacenes municipales habían aparecido varias cajas, llenas de humedad y de ejemplares de “Triana en tres tiempos”. Estaba allí casi toda la edición. ¿Qué ocurrió?, sencillamente que antes de su publicación a nadie del Ayuntamiento se le ocurrió leerlo. Y cuando se dieron cuenta en qué consistía “el tercer tiempo” decidieron el secuestro.

         Estaba claro que nada les interesaba la Triana de 92, la que se les hurtó a los millones de visitantes; pensaban que aquellas propuestas eran bobadas, que lo que interesaban eran los macro proyectos de la flamante e inexistente “isla”.
         Así recordamos esta feria anual de las vanidades turísticas, con ellas se ha demostrado que Triana ha estado muy por encima de quienes han tenido el deber de colocarla en su sitio dentro del escaparate del mundo.

Contraportada del libro-guía "Triana en tres tiempos"

Ángel Vela Nieto.                      

sábado, 9 de febrero de 2013

DE MONUMENTO NACIONAL A MONUMENTO EN RUINA

El "mojón" de Godzilla y el murallón "abandonado" flanquean al Puente.

En entradas anteriores ya hemos mostrado el estado lamentable- impactante tal y como nos prometió el delegado- del murallón de la calle Betis, pese a ser un elemento visual determinante de nuestro Barrio y primera impresión para el forastero que, llegado de la otra orilla, nos quiera visitar y decida dar el segundo paso: cruzar El Puente. Si la perspectiva izquierda se estropea con la falta de mantenimiento del murallón,  la derecha es para llorar con el gran mojón de Godzilla.

Oxidación, vegetación y pintadas generalizadas en el Puente,

Pero tal vez lo que más llame la atención del curioso turista sea el estado deplorable que nos ofrece el puente en si mismo. Se sorprenderán los que lean en las guías que están cruzando por un Monumento Nacional de mas de 160 años de antigüedad en cuanto observen que faltan grandes trozos de barandales y muchas perindolas de remate, que  las barandillas están decoradas con multitud de pintadas y algunas zonas de abundante vegetación, que algunos balaustres están totalmente torcidos y que la oxidación es generalizada en todos los elementos metálicos.

Faltan barandales y remates.
Todo ello sin perder de vista los dos hermosos carriles bici que le construyeron recientemente y que , además del impacto que le causan, impiden un paseo sosegado.
El mencionado turista pensará que se equivocó de puente y que seguro que será otro el considerado como Monumento Nacional ya que este no puede ser más que un monumento en ruinas.

Balaustre doblado, oxidado y pintado.
 A nuestro intrépido forastero todo le queda más claro en cuanto termina de cruzar el puente y contempla esa colección de relojes parados, como la mayoría de los sevillanos,  cada uno indicando una hora distinta; definitivamente pensará que todo es una broma y terminará preguntando por dónde se llega a Triana.

Ya nos gustaría mostrar otra imagen de nuestro Barrio pero la cámara fotográfica no engaña y, al día de hoy, esta es nuestra realidad. Y lo peor de todo es que los que gobiernan, y su oposición, andan buscando restos de sobres, apuntes de comisiones, restos de cuentas suizas o defendiéndose en los juzgados de multitud de delitos de corrupción; o sea que, con total seguridad, El Puente de Triana puede esperar sentado de su injusto empobrecimiento*.

*Expresión atribuida al yerno del Rey que vive en un palacete en Pedralbes y que tras decirla se quedó tan tranquilo.

José Luis Jiménez

            

jueves, 7 de febrero de 2013

EL DEDO DE RODRIGO




                                             Manolo Alés


         Solemos utilizar este medio para denunciar lo que creemos injusto, lo que daña o puede dañar a nuestro barrio, pero no dudamos en destacar situaciones positivas y ensalzar a personas con cargos o responsabilidades políticas o sociales que merecen nuestro respeto. Hablamos ahora mirando a la Casa de los Mensaque.

En el principio de la nueva era democrática a nuestra Tenencia llegaba un delegado acompañado de su secretario o secretaria, valiéndose, además, de los escasos funcionarios destinados a este distrito. No recuerdo a quien se trajo el andalucista Álvarez, da igual, porque quien mandaba en todo era José Luis Ortiz Nuevo. Con Paco Arcas llegó Baldomero Morillo, un trianero de la calle Rodrigo de Triana; Floranes se trajo a otro extraño como él que luego haría carrera política. Los que siguieron, ya pertenecientes al Partido Popular, se apoyaron en la señorita Ritoré, que llegó a mandar más que sus jefes –salvo la excepción- porque estos atravesaron el puente con varias delegaciones a su cargo y la primera que se abandonaba era la de Triana.

         El delegado que nos envió Monteseirín –nunca sabremos qué tenía este alcalde contra nosotros- ocupó el despacho al lado de un secretario, igualmente forastero, al que luego nombraron director de distrito, formando una pareja sin cabeza mandante definida; a ambos le guardaban las espaldas todo un equipo de subalternos afines al partido. Con la vuelta de los populares a la Casa Grande nada cambiaría respecto al séquito administrativo salvo su tendencia política.

Sabemos, por lo padecido, que el delegado de turno en el momento en que vive su primera Velá se convierte en un aparecido, en alguien que nos recuerda con su esporádica presencia en actos oficiales que existe el cargo. Así que quien suele formar parte del paisaje de la calle San Jacinto es el segundo de a bordo. Y aquí podemos hoy sentirnos satisfechos porque tiene los galones un trianero de hondas raíces del que, transcurrido el tiempo necesario, nos satisface decir que diariamente se enfrenta a unas jornadas de trabajo intenso, preocupándose de cuanto se le propone en el ámbito de la cultura, interesándose por los dilemas  que se le plantean, nuevos y viejos, poniéndose al día de la situación y, al menos, dando los primeros pasos sobre una tierra virgen que ninguno de sus antecesores pisaron por desgana o desinterés, y por donde si no se ha avanzado más ha sido por causas ajenas a su limitado poder.

El delegado, su jefe, miembro destacado en su partido, con otros cargos dentro de él y del gobierno de la ciudad, sabe de su valía y sus conocimientos, de sus cualidades como relaciones públicas y su capacidad más que suficiente para que descanse en él lo principal, lo cotidiano, las propuestas para que el barrio se sienta vivo. Y sabemos que le duelen las heridas de sangre coagulada que sufre Triana por una extraña maldición, aquellas a las que ni siquiera se puede acercar porque tropieza con el hormigón de un muro que parece insalvable.  

Recordamos que a Paco Arcas lo relevaron porque se acercó demasiado a la calle. Al inolvidable Alberto Jiménez Becerril -la excepción de la señorita Ritoré- lo alejaron del barrio al que amaba por eso, porque lo quería demasiado, tanto como para defenderla contra todos, y sólo había transcurrido la mitad de su tiempo. Ahora, esperamos que nada raro ocurra que haga abandonar su cargo a este director de distrito, cercano y familiar, en el que seguimos confiando como mediador de nuestras inquietudes.

Ángel Vela Nieto. 

martes, 5 de febrero de 2013

FELICIDADES: LO HABÉIS CONSEGUIDO

¿PUREZA?

Con la de problemas y la que está cayendo en este país algunos nos acusarán de egocéntricos por denunciar exclusivamente asuntos de Triana. Sin embargo es bueno recordar que ese es el objetivo principal de este blog, sin por ello dejar de denunciar la situación por la que pasa el país y que en este Barrio, si cabe, todavía es más cruel. No se puede atentar más contra un pueblo: nos roban, nos dejan sin trabajo, nos tiran a la calle, nos desahucian,  nos impiden acceder a la justicia, encarecen la sanidad,  y para colmo nos llenan las calles de basura. Estos son los gobernantes que, para más inri, los hemos designados –con nuestros votos- nosotros mismos.

Y hecha esta necesaria  introducción, entramos en materia para seguir recordando el estado de abandono en que se encuentra Triana: monumentos nacionales en pésimo estado, casas emblemáticas  expoliadas y en estado ruinoso, elementos arquitectónicos señeros abandonados y  sobre todo la mentira de quienes tienen que dar cuenta y gestionar este patrimonio.

IMPACTANTE, CURRO PÉREZ.

No tenemos más remedio que volver a recordar el asunto tan comentado de la zapata. ¿Dónde quedó aquel proyecto impactante de Curro Pérez? ¿Dónde aquella plataforma salvadora que quería encalar a toda costa el murallón? ¿Dónde están los azulejos que se encargaron y pagaron con dinero público? Nadie de la Junta Municipal se acuerda ya de este asunto, la plataforma fantasma se diluyó como un azucarillo en un café, el delegado ni pasa por la calle Betis y el alcalde anda buscando a los “sobreros”.

Como reluce el murallón encalado, como recomendó la "Plataforma Salvadora"

Mientras tanto aquel elemento arquitectónico por el que algunos estaban dispuesto a dar su vida el pasado verano sigue cada vez más deteriorado. Manchas de humedad, desconchones y maravillosas pintadas. Ni rastro de los azulejos impactantes ni de la cal de Morón. De derramar ríos de tinta sobre el asunto, de organizar encuentros, mesas redondas, foros, debates, de romperse las vestiduras y de echarle mucha cara y muy poca vergüenza al asunto, hemos pasado al más absoluto silencio y  a la sonrisa socarrona de los muchos que se alegran de los daños de esta orilla.

Estado actual del murallón, con sus bonitas pintadas. 

Sr. Alcalde, Sr. Delegado del Distrito, Sr. Director del Distrito, Srs concejales del ayuntamiento de Sevilla, Srs miembros de la Junta Municipal del Distrito y Srs miembros de la Plataforma “Salvemos Triana”: como reza la última pintada del murallón:
FELICIDADES, OS QUEREMOS. Sólo añadir una cosa más: LO HABÉIS CONSEGUIDO.

Seguro que esta pintada está dedicada a ellos, a los que tanto aprecian este arrabal.

José Luis Jiménez



domingo, 3 de febrero de 2013

EL DEDO DE RODRIGO



San Martín de Porres


          A este morenito, patrón de los barrenderos, se le dedicó por puro capricho una plaza que hoy es un bullicioso cruce de caminos, especialmente por las mañanas. Se adecentó este espacio porque estaba en una de las rutas directas hacia la Roma de la Cartuja en tiempos de la pre-Expo, y tampoco sabemos la razón (¿o si…?) por la que se levantó en su centro una horrenda fuente, absolutamente anti-trianera, como si la historia de este barrio fuera un libro en blanco. Todavía se asomaba por uno de sus flancos el edificio de la cochera de tranvías que caería víctima del nuevo trazado real dedicado a dos monarcas, uno de reinado efímero, la Exposición Universal; otro, su majestad el coche, poderoso monarca que mandó convertir en carreteras la viejas calles para que sólo sirvieran a los honores de su prepotente paso.

         La plaza está dotada de zona ajardinada y bancos de asiento, a más de un conjunto de aparatos para que los jubilados muevan sus miembros y no se les atrofien, vano esfuerzo y gasto inútil porque estos jubilados prefieren leer la prensa de reparto gratuito, distraerse con el trajín del personal y dejar su cuerpo en paz. Es la plaza del ambulatorio, del mercado de San Gonzalo y de las calesitas del hijo de Luis León que conforman, con la imagen en bronce de María Auxiliadora, la monumentalidad del lugar.

         Uno de los habituales que la atraviesan, vecino del Tardón y antes de la Cava de los civiles, es el popular Quino, sevillista de cuando en Triana ser bético eran ganas de llevar la contraria, porque en los álbumes de estampas de fútbol sólo lucían los Campanal y cía. Y al Betis ni se le esperaba. Subrayo lo del sevillismo del Quino, porque si lo obviara sería como despojarlo de una parte esencial de su personalidad. Y allí mismo nos encontramos, en medio del fragor del umbral de la plaza, la que domina un extraño e inquietante grupo de gente madurita y mal encarada que ni va ni viene, que siempre está allí mezclada con los clientes de “Polvillo” y los de un esporádico mercadillo de pobre. Y, como si estuvieran solos, pululan, vociferan y “litronean” con escaso respeto al espacio público, porque ellos van a lo suyo… “Fíjate -me dijo el amigo con cara de enfado-, cómo beben en medio de la calle, cómo tiran las botellas donde caigan y lo curioso es que la policía pasa por aquí cada dos por tres… Y el otro día –continuó cada vez más indignado- multaron a mi hija porque se estaba tomando una Coca-Cola en la calle, multa que no debí pagar, pero que pagué; cien euros, y, ya sabes, mi hija parada y yo jubilado”.

            Y siguió desahogándose: “No hace mucho, me acerqué a Zoido, el alcalde, porque lo vi en la calle San Jacinto y le conté la historia al par que le denuncié la presencia de los sujetos de San Martín de Porres, los que beben y ensucian una plaza atestada de gente cada día y a la vista de todos, incluso de la policía. “Y, ya ves, a mi me hacen pagar cien euros…”. El alcalde -añadió- mandó a uno de sus acompañantes que tomara nota de su denuncia. Y como todo sigue igual, menos su cartera, ya ha ido varias veces al distrito buscando al mandado subalterno para preguntarle dónde tomó nota y, claro, para darle las gracias por los celos del Ayuntamiento ante lo que considera, con razón, una grave e inexplicable situación .

         Invitamos al Quino a una cervecita aconsejándole que invierta mejor su tiempo olvidando el asunto que, seguro, habrán denunciado los vecinos, algún miembro de la Junta de distrito y los que hayan tenido altercados con algún socio de esa peña cervecera y a la intemperie a la que no multan porque saben que es trabajar para nada. Mejor, a la chavalas de las Coca-Colas, cuyos padres, tengan o no tengan, harán frente al requerimiento como ciudadanos cabreados, pero responsables.

Sólo queda pedirle al santo que haga un milagro con su escoba…



Ángel Vela Nieto
          
                   

sábado, 2 de febrero de 2013

NUESTRO BÁLSAMO: TRIANA



Milagrosamente llegamos al final de la temida cuesta de enero del año innombrable.  Las nutridas cuentas suizas del tesorero del P.P., la corrupción que entra de lleno en la alcoba del rey y los “sobrazos” extraordinarios de la cúpula del P.P. –el que la hace la paga-, contrasta con el crecimiento exponencial de las cifras del paro, las empresas que siguen cerrando y la epidemia de los desahucios. Ni la radio ni la televisión son buenos antídotos para evadirse de esta tremenda presión que nos martillea permanentemente y, por eso, lo mejor y más eficaz siempre es pasear por Triana y entrar en sus  santuarios donde se guardan los mejores tesoros: buenos caldos, buenas tapas y mejores amigos.

Una muestra de los artefactos de la calle San Jacinto y la Casa de los Mensaques que cualquier día la convierten en otro bar.
No había tenido tiempo en toda la semana de perderme por las calles de nuestro arrabal y mi visión no había  pasado del Altozanos  y la “peatonal” calle de San Jacinto. El Puente, cada vez más deteriorado, y el murallón de la calle Betis, siguen a la espera de que alguno de los que nos gobiernan dejen de pensar en enriquecerse a base  de sobres ocultos. En la calle San Jacinto, además del estado cada vez más ruinoso de la Casa de los Mensaque, ya no caben más  artefactos extraños; el riesgo que te atropelle un ciclista o un coche de la policía; que tropieces con un velador o que te achicharres con un calentador de los que ponen para que los fumadores soporten las bajas temperaturas, es cada vez mayor. Sin embargo esta semana no hemos padecido la plaga de  los múltiples coches de Lipasam; no he visto una empresa con una parque de coches más variados y más ruidosos y, lo peor, todos los que prestan el servicio en Triana atraviesan por San Jacinto. Para la Empresa Municipal de Limpieza no hay calles peatonales. El motivo de la mencionada ausencia es debido a la huelga que mantienen los hombres de naranja.

La basura "flota" en la calle.
Como siempre, las temidas consecuencias de una huelga de este calibre la soportamos los ciudadanos de a pie;. los que tenemos los montones de basura próximos a nuestras casas y a los colegios de nuestros hijos. El paso por las calles Flota, Rodrigo de Triana y Victoria es esperpéntico. Lo que le faltaba a nuestro sufrido y mancillado Barrio. No es suficiente con tener que soportar el azote del paro, el abandono del caserío o las promesas incumplidas de quienes nos gobiernan; ahora tenemos que soportar las montañas de basura, el olor nauseabundo cerca de nuestras ventanas y la corrupción generalizada de estas castas que viven a costa de los ciudadanos.

Rodrigo se tapa la nariz con "los dedos".
Mi paseo de hoy estaba siendo tan agobiante como la escucha de las noticias en la radio o la televisión, sin embargo al llegar a la altura del Colegio Reina Victoria- orgullo arquitectónico y cultural de Triana- pude comprobar como la montaña de basura era coronada con el rótulo de la calle y me llené de una repentina tranquilidad. Era la Victoria de Triana ante tanta basura que nos rodea. Un momento de paz y reflexión ante tanta mierda y la esperanza que en un día no muy lejano consigamos vencer a estas lacras que nos oprimen.

LA VICTORIA DE TRIANA SOBRE TANTA BASURA.

Ya en La Cava, a la altura del Corral Herrera, me di cuenta que el paseo nocturno por Triana había merecido la pena y de cara al blanco e inmaculado edificio de Aníbal González pude gritar: ¡VIVA TRIANA!

José Luis Jiménez
*/